La enseñanza pública se une para ir a la huelga el próximo 9 de mayo

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, en una imagen de archivo.
Las movilizaciones en contra de la reforma educativa y los recortes en la enseñanza pública, lejos de debilitarse, crecen y suman fuerzas. Por primera vez, todos los agentes de la escuela pública (profesores, padres y alumnos) secundarán la huelga general convocada ayer por la Plataforma en Defensa de la Educación Pública para el próximo 9 de mayo y que afectará a todas las etapas de la enseñanza, desde infantil hasta la universidad. Esta medida «histórica» para los convocantes irá acompañada de otras de carácter más simbólicos como encierros o marchas por la calle de la denominada ‘marea verde’.
Las organizaciones agrupadas en la plataforma mostraron una vez más su rechazo a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) aprobada por el Gobierno y que actualmente se encuentra a la espera del dictamen del Consejo de Estado para iniciar el definitivo trámite parlamentario. No es la primera vez que convocan una huelga general contra una normativa que consideran «inconstitucional», —la última fue en febrero con los alumnos de Secundaria y FP— pero nunca hasta ahora habían convergido todas las partes afectadas.
«La Lomce va a destruir en un año lo que se ha logrado en décadas de trabajo. Vamos a movilizar a todos los padres y madres del país», expresó José Luis Pazos, portavoz de Ceapa, la principal asociación de padres y madres de alumnos. Una protesta que también secundan los docentes. «La ley desprecia y olvida al profesorado», afirmó el responsable de enseñanza de CC.OO., Francisco García, quien animó a los maestros a levantar la voz contra una normativa que se basa en «postulados ideológicos en lugar de en necesidades educativas».
Por su parte, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, mostró su «respeto» por la convocatoria de huelga, pero rechazó los motivos que la inspiran. «Creo que el proyecto de ley se encuentra en fase de tramitación y el mecanismo de la huelga no parece un mecanismo razonable», explicó. En su opinión, «no es el momento» de una huelga, sino de plantear las objeciones a través de las enmiendas parlamentarias. En cualquier caso, ambas partes tratarán de acercar posturas el 16 de abril.