Los Bancos de Alimentos critican el gran despilfarro de comida en España
La federación de estas ONG denuncia que cada vez le llegan más solicitudes .

Un hombre hace entrega a un voluntario de una dotación de alimentos, en una imagen de archivo.
La crisis, con su cara más cruel, ha dejado en la estacada a más de un millón de españoles que, según las estadísticas, no tienen nada con que alimentarse. Es el colectivo de la población que pasa hambre y que acude a buscar consuelo a los comedores sociales y entidades asistenciales. La federación que agrupa a los organismos que surten a estos centros lanzó ayer una llamada de emergencia porque las «estanterías están vacías».
«Necesitamos alimentos, sobre todo productos de alto valor nutritivo. Y también alimentos infantiles, porque los datos sobre la pobreza infantil son reales. Los niños pasan hambre y hay muchas familias que no pueden acceder a productos básicos, como puede ser la leche de continuación o la papilla». El grito de SOS lo lanzó el presidente del Banco de los Alimentos de Barcelona, pero la urgencia es general en toda España. 1,3 millones de españoles pasan hambre y ocho millones, alrededor del 20% de la población, vive con ingresos inferiores al 50% de la renta per cápita nacional, por lo que son considerados como pobres.
La emergencia social es aún más sangrante, según los responsables de los bancos de alimentos, si se tiene en cuenta la cantidad de comida que se tira en España. Según los datos que dieron a conocer ayer, durante la celebración del congreso de la Federación en Barcelona, más de ocho millones de toneladas de comida se tiran todos los años a la basura en nuestro país, una cantidad que serviría para llenar las estanterías de estas organizaciones durante 80 años. Traducido a euros, supone un derroche de 250 euros por ciudadano al año, lo que arroja una cifra de 12.000 millones de euros desperdiciados.
Los bancos de alimentos son organizaciones sin ánimo de lucro cuyo objetivo es recuperar excedentes alimenticios de empresas y redistribuirlos entre las personas necesitadas, evitando cualquier desperdicio o mal uso. «No se puede seguir así. Hace falta un cambio de mentalidad para evitar que se tire comida mientras un millón de españoles pasan hambre», afirmó el presidente de la Federación de los Bancos de Alimentos de España (Fesbal), José Antonio Busto. «Es una paradoja intolerable que Europa tire la mitad de los alimentos que produce», añadió el presidente de los bancos de alimentos, entidades que no entregan comida directamente a los necesitados, sino a instituciones caritativas y de ayuda social que tienen el contacto mas cercano con los colectivos más débiles.