La mitad de los dependientes dudosos han fallecido
. El Imserso contabiliza hasta el 30 de abril más de 1,6 millones de solicitudes de esta prestación .
La ley de la dependencia y su aplicación en todas las comunidades autónomas sigue dando muestras de una gran falta de comunicación. A principios de año, el Tribunal de Cuentas puso el grito en el cielo porque había detectado que a unos 30.000 dependientes muertos les habían dado las ayudas. Concretamente, en su informe aseguraba que estos casos se encontraban «indebidamente incluidos en la aplicación informática Sisaad como beneficiarios del sistema después de haber fallecido» y denunciaba la falta de comunicación por parte de los gobiernos regionales, ya que el Ejecutivo central -a través del Imserso- continuó pagando sus cuotas.
Esto no quiere decir que las familias de estos fallecidos recibieran el dinero. En algunos casos, así ocurrió; en otros, las comunidades lo que hicieron fue recibir la prestación y, al comprobar que el dependiente había fallecido, decidieron no concederles las ayudas. Pero ese dinero, no volvió a las arcas del Gobierno central, lo que el Tribunal de Cuentas calificó de «financiación indebida de estas comunidades». Ahora, las diferentes consejerías han puesto al día sus datos en relación con el Ministerio de Sanidad, según publica el Imserso, y se ha podido aclarar qué ha pasado con 25.806 expedientes. En estos informes se han detectado diferentes errores como muertes, DNI erróneos, duplicados o comprobación de prestaciones. De estos expedientes, el Gobierno reconoce que 12.055 casos corresponden a personas muertas, 1.363 son expedientes duplicados y 12.388 se resolvieron por pequeñas anomalías.
El Imserso también ha contabilizado el número de solicitudes para recibir esta compensación económica. En total, y hasta el 30 de abril, 1.627.255 personas registraron su solicitud. Andalucía, con 400.104 es la región con más peticiones.