Cosas de aquí | La naturaleza se rebela
La amenaza de la montaña
Los vecinos de dos municipios cántabros del Parque Nacional fueron . desalojados de sus casas ante la posibilidad de ser supultados por un . argayo.

Vista parcial del desprendimiento, cercano ya a las primeras casas de Sebrango.
Los vecinos de dos pueblos cántabros del Parque Nacional de los Picos de Europa viven, tras ser desalojados de sus hogares por la amenaza de un desprendimiento, con la «incertidumbre» y el «temor» de que la naturaleza haga que pierdan todo.
Desde el martes, los habitantes de Sebrango y Los Llanos, en el municipio de Camaleño, tienen información de «primera mano» de geólogos en torno a lo que está sucediendo junto a sus hogares: se encuentran ante un problema «muy grave» por el posible avance del desprendimiento de un monte situado sobre esas poblaciones. Entienden que una masa de tierra «enorme» pone en peligro «todo lo que tienen», que están desalojados por precaución e, incluso, se plantean «que cuanto antes pase, mejor».
La cara del alcalde de Camaleño, Óscar Casares, refleja los días de trabajo y preocupación, porque el municipio se encuentra en una situación de «alerta máxima» acrecentada por la lluvia de ayer, tras la que «se espera» conocer si el argayo (como se denomina en Cantabria a estos desprendimientos de laderas) continúa o no. Casares explica que, en coordinación con el Gobierno de Cantabria y otras administraciones, «se han puesto en el peor de los escenarios» para adoptar las medidas adecuadas por «si ocurre la desgracia», y así estar preparados para garantizar todos los accesos y los servicios de agua potable, electricidad o telefonía.