Gente de aquí | Astorga coge la lanza
De viaje en el tiempo
Las fiestas de Astures y Romanos llenarán la capital maragata de contiendas durante diez días y tendrán un carácter más cultural que en otras ediciones.

Los jardines del Palacio Episcopal acogieron a una muy elegida representación de los pueblos astur y romano.
¿Quién iba a decirle a Gaudí que un día los jardines de su Palacio se llenarían de astures y romanos? Eso fue lo que ocurrió ayer con motivo de la presentación del programa de fiestas.
La celebración ampliará su duración en su vigésimo octava edición y se extenderá desde el jueves 18 hasta el domingo 28 de julio, tal y como señaló César Núñez, concejal de Fiestas. Sin embargo, en lo que respecta al presupuesto, se contará con la misma previsión que el año anterior, unos 38.000 euros.
En este sentido, el presidente de la Asociación de astures y romanos, Rubén Martínez, agradeció la contribución del Ayuntamiento en tiempos de crisis e indicó que la propia Asociación aporta alrededor de 8.000 euros más a esta partida. En su opinión, «hay que agradecer el gran nivel de la celebración pese a contar con un presupuesto muy inferior al de otras fiestas similares.»
El concejal de Fiestas habló de la ilusión y el empeño de la Asociación y afirmó que las fiestas «están creciendo y que, en el caso del mercado romano, las solicitudes son tan numerosas que no habrá cabida para todos los interesados.» Será precisamente el dinero recaudado por estas inscripciones el que la Asociación de astures y romanos destine a una causa benéfica.
Con un atuendo especial para la ocasión, Martínez acompañado por otros astures y romanos de este siglo, recalcó el «carácter más cultural» de esta edición. Por ello, quiso destacar el rigor histórico con el que han planificado los diferentes actos, así como la calidad de las conferencias y exposiciones que se podrán disfrutar a lo largo de estos días en la capital maragata.
Asimismo, Martínez destacó algunas actividades novedosas como la proyección de películas en el cine Velasco o el homenaje a la fiesta amiga de las Guerras Cántabras que espera animen a los astorganos a «hacer la fiesta parte de ellos, parte de la ciudad».