El Papa pide a los jóvenes que no cedan ante ídolos como el dinero y el poder

El Papa señala una imagen de la Virgen de Nuestra Señora de Aparecida en el Santuario.
El Papa puso ayer su vida, su pontificado y al pueblo latinoamericano bajo la protección de la Virgen de Aparecida, durante su visita al santuario brasileño, donde abogó para que los jóvenes sean artífices de un mundo más justo y no cedan ante «ídolos pasajeros como el dinero, el placer y el poder».
Francisco se trasladó ayer a la localidad de Aparecida en la que se levanta el santuario de la patrona de Brasil, donde fue acogido por 200.000 personas con cánticos, vivas y aplausos por los fieles, algunos de los cuales esperaban desde hacia más de dos días para ver al primer papa latinoamericano.
Una vez en el templo, Francisco se dirigió a la «Capilla de los Doce Apóstoles», donde está expuesta la imagen de la virgen, ante la que oró durante unos minutos.
«En vuestras manos pongo mi vida», afirmó un Papa emocionado, que después ofició su primera misa pública, en la que exhortó a los fieles a no perder la esperanza y pidió a los padres y educadores que transmitan a los jóvenes los valores que les hagan artífices de un mundo más justo, solidario y fraterno.
Señaló que hoy día los jóvenes sienten la sugestión de tantos ídolos «que se ponen en el lugar de Dios y parecen dar esperanza, como son el dinero, el éxito, el poder, el placer» y que ello se debe a la sensación de soledad y vacío que sufre «y que les lleva a la búsqueda de compensaciones de estos ídolos pasajeros».
El papa exhortó a los adultos a ayudarles a ser protagonistas de la construcción de un mundo mejor.
«Son un motor poderoso para la Iglesia y para la sociedad. Ellos no sólo necesitan cosas, necesitan sobre todo que se les propongan esos valores inmateriales», aseguró el Papa.
Sobre la actitud de «vivir con alegría» manifestó que un cristiano está siempre alegre, «nunca triste y no puede ser pesimista, no puede tener el aspecto de quien parece estar de luto perpetuo».
Francisco recordó que hace seis años, en 2007 se reunió en Aparecida la V Asamblea General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (Celam) y que esa conferencia ha marco un gran momento de la Iglesia.