Técnicos de Industria estudian si la planta de gas causa los seísmos
En el Golfo de Valencia continúan registrándose varios terremotos .
Vista al fondo de la plataforma en el Delta del Ebro.
Los técnicos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo llegaron ayer a Vinaròs (Castellón) a primera hora de la mañana y revisaron las instalaciones del proyecto Castor —la planta de gas sospechosa de causar los seísmos de los últimos días en la zona— junto con algunos de los trabajadores de Escal y su presidente, Recaredo del Pozo. Primero estuvieron revisando la planta que hay en la población de la comarca del Baix Maestrat, mientras que, posteriormente, un helicóptero los acercó hasta la plataforma situada 22 kilómetros mar adentro.
Los expertos iban con la intención y el «objetivo de verificar que en la planta están llevando a cabo las instrucciones que les indicamos». Es decir, que han detenido su actividad. De este modo, la inspección se «suma a las reuniones que se han tenido de forma reiterada con la empresa, las administraciones y se une a las investigaciones que se están realizando desde el Instituto Geográfico Nacional y el Instituto Geológico y Minero» con el fin de conocer los motivos por los que se han incrementado los terremotos frente a las costas de Castellón y Tarragona. Asimismo, destacaron que son conscientes de lo que ha ido ocurriendo en la plataforma, puesto que Escal «manda un informe diario sobre la actividad en la planta».
En los últimos días se han producido más de 300 temblores en la zona, el más intenso de 4,2 grados en la escala Richter. A lo largo del día de ayer el número y la intensidad de los temblores disminuyó.
Riesgos y evolución
Expertos geólogos consultados por Efe afirman que los numerosos seísmos se deben a la «sismicidad inducida» por Castor, provocada por la inyección de gas en la roca, aunque no hay consenso acerca de sus riesgos y evolución.
Desde el comienzo del proyecto para la construcción de un almacén subterráneo de gas natural que asegure el suministro de un tercio del consumo de gas del Estado durante 50 días, se han registrado más de 300 seísmos en la zona de la costa.
El presidente del Colegio de Geólogos, Luis Suárez, ve «muy acertada» la decisión de ordenar la paralización en la inyección del gas y explica que el almacenamiento se realiza inyectando el gas en «una roca caliza», que acumula energía de manera natural por los procesos de dinámica de la Tierra y que se libera a través de ondas sísmicas.
Luis González de Vallejo, catedrático de Ingeniería Geológica de la Universidad Compluense de Madrid, ha explicado que la presión a la que se inyecta el gas en el antiguo yacimiento petrolífero de Amposta (Tarragona), es «muy elevada», lo que «siempre» provoca fracturas en la roca.
Además, ha apuntado el catedrático, la «sismicidad inducida» o «creada donde antes no la había» por las inyecciones en la roca produce cientos de terremotos, que suelen tener un techo de 4,3 grados Richter.