Miembros de Greenpeace se cuelgan de la Sagrada Familia

Aspecto de la protesta de los activistas de Greenpeace.
Una decena de activistas de Greenpeace se colgaron ayer del templo de la Sagrada Familia de Barcelona con varias pancartas en las que pedían la liberación de los tripulantes de un barco de la organización detenido en Rusia desde finales de septiembre. En una de las fachadas del emblemático templo barcelonés, los activistas, sostenidos por cuerdas, mostraron carteles con las imágenes de sus treinta compañeros encarcelados en Rusia, acompañados por la palabra «libertad» en inglés, español y catalán. La acción se inició sobre las 10.00 horas y se prolongó hasta alrededor de las 13.30 horas, cuando los ecologistas empezaron a retirar las pancartas y entrar de nuevo en el edificio bajo la mirada de los bomberos y la Policía.
«Hemos escogido la Sagrada Familia porque es conocida en todo el mundo. Queremos transmitir nuestro mensaje de libertad para nuestros compañeros a todo el mundo», explicó el portavoz de Greenpeace en Barcelona, Luis Ferreirim.
Los 30 activistas de la organización fueron detenidos a bordo del Arctic Sunrise después de intentar escalar una plataforma petrolera del gigante Gazprom para denunciar los riesgos ecológicos de la planta.