EL ABANICO
Recogidas de alimentos
Sabías que 2,2 millones de niños viven en la pobreza más absoluta en nuestro país, según Unicef, además de miles de familias más que si han llegado a esta desesperada situación es a consecuencia de la crisis? Unas cifras escalofriantes que no parecen alarmar demasiado a quiénes tienen la obligación de cuidar de la salud de los ciudadanos, pero que escandaliza a millones de ciudadanos de bien, que no entienden que se hable de brotes verdes, de recuperación, cuando la comida no llega a millones de hogares españoles.
De ahí la gran movilización organizada por la Fundación Española de Bancos de Alimentos que se llevara a cabo durante este fin de semana en todo el país, y con la que se intenta recaudar más de un millón de kilos de alimentos (legumbres, arroz, pasta, aceite, harina, azúcar, cacao, etc), con los que se pretende ayudar a más de 150.000 personas en dificultades. La iniciativa, que se llevará a cabo en más de 5.000 puntos de recogida, situados en centros comerciales, hipermercados, supermercados, cadenas y tiendas de toda España, cuenta con miles de voluntarios.
Bajo el lema «hazlo por ti... y por más de ciento cincuenta mil personas que nos necesitan», se busca concienciar al mayor número de personas posibles, así como de empresas, y organizaciones, de que con un kilo de legumbres se pueden preparar 10 platos de comida.
El trabajo de los voluntarios, tan poco reconocido y tan importante, consistirá en clasificar y depositar en cajas lo conseguido, para su envío a los diferentes Bancos de Alimentos más cercanos. Del éxito de la campaña dan fe las cifras alcanzadas en 2012, en el que se consiguió ayudar a más de un millón de personas en toda España. Una cifra que esperan superar con creces este fin de semana, entre otras razones porque confían en la solidaridad y en la sensibilidad de los españoles, que buenas muestras han dado de que cuando se les necesitan están ahí, siempre dispuestos a ayudar, a colaborar, y entregar lo mucho o lo poco que puedan dar con el fin de que otros puedan vivir con un mínimo de dignidad.