EL ABANICO
El «paseíllo» de la infanta Cristina
El espectáculo que está dando el fiscal Pedro Horrach en un intento desesperado por evitar que la infanta Cristina comparezca como imputada en los juzgados de Palma, es lamentable. No sólo porque abre una brecha en un caso ya de por sí bastante politizado, sino porque al tachar de «teorías conspirativas» el auto del juez Castro, lo único que consigue es que si alguien tenía alguna duda de que desde las más altas instancias se había tratado de evitar que la hija del rey declarase, éstas se acentúen, con el desprestigio que esto supone para la corona.
Otra cosa es que se hagan gestiones para evitar que la infanta tenga que hacer el «paseíllo» ante cientos de cámaras y de ciudadanos, dispuestos a lo que sea con tal de tener su momento de gloria ante las cámaras de televisión, o de dar rienda suelta a tanta frustración acumulada por años de corrupción.
Dicho esto, si me parece importante señalar que no me parece ni oportuno ni obligatorio que la infanta tenga que ir andando. Y no me parece bien, ni en este caso ni en ninguno otro caso, por lo que supone de escarnio público. De condena que sólo unos pocos tienen que cumplir por ser quienes son, lo que les pone en una difícil situación de desigualdad respecto a otros implicados que pueden haber cometido delitos mayores pero que no les conoce nadie.
Que la infanta tenga que declarar por las acusaciones del juez Castro demuestra la madurez de nuestra democracia. Algo de lo que debemos sentirnos muy orgullosos, ya que si hace 20 años nos llegan a decir que un yerno y una hija de rey iban a vérselas con la justicia hubiéramos pensado que se trataba de una broma de mal gusto.
Hoy sabemos que el poder de los ciudadanos que religiosamente pagan sus impuestos, está empezando a derribar muros que los poderosos habían levantado para evitar eso, que se vieran sometidos a los rigores de la justicia y la Ley. Lo que no deja de ser un paso importante si queremos que los servidores públicos, los empresarios, los políticos, o los sindicalistas, se lo piensen muy mucho antes de cometer un delito.