Gente de aquí | Jiménez de Jamuz en la élite
Un decálogo de ‘caprichos’
La Bodega El Capricho presenta las Jornadas de Exaltación de la Carne de Buey con un menú degustación de diez platos que se ofrecerá en febrero.

José Gordón —segundo por la izquierda— junto a su equipo de cocina, ayer, en El Capricho.
Los mandamientos para satisfacer el estómago y el paladar los conocen bien en la Bodega El Capricho de Jiménez de Jamuz, donde ayer se presentaron las duodécimas Jornadas de Exaltación de las Carnes de Buey con un menú degustación formado por diez platos donde innovación y tradición se conjugan para convertirse en un auténtico decálogo de ‘caprichos’.
Este restaurante de fama mundial, capitaneado por José Gordón, ofrecerá durante el mes de febrero estos platos que engordan el recetario y presentan nuevas combinaciones con las que maridar la carne. Desde las alubias de La Bañeza al caviar de trucha, pasando por el vino de Denominación de Origen Bierzo, nada queda al azar en este menú de 70 euros, pensado por Gordón y su equipo, para hacer del buey el mejor acompañante de las comidas.
Para esta edición de las jornadas se sacrificaron siete bueyes de diferentes razas como la asturiana de la montaña, rubia gallega, mariñoa o maronesa. Algunos de los ejemplares sumaban más de diez años y toda la carne pasó por un proceso de maduración de 60 días.
«Hicimos una selección de los mejores bueyes, todos eran muy especiales y mansos, de los mejores que se han sacrificado en la casa», explicó Gordón, quien adelantó que el carácter de los ejemplares es muy importante a la hora de conseguir texturas más agradables para la carne.
Los animales que ahora llenarán los platos y los estómagos vivieron alrededor de un año en las fincas del Capricho y durante este tiempo se alimentaron con una dieta exclusiva, impuesta por el dueño del restaurante, a base de una mezcla de cereales y hierba seca de la braña. «Trabajamos un producto de elite», reconoció Gordón, quien espera servir unos 400 menús durante el mes de febrero.
«Espero que la tranquilidad y la nobleza de estos animales también nos aporten serenidad a nuestras vidas en estos tiempos», deseó Gordón antes de inaugurar las jornadas, donde hasta el postre tiene su puntito de buey gracias a un bizcocho elaborado con mantequilla de este animal. ¡Qué aproveche!.