Los Legionarios piden «perdón» por el comportamiento de su fundador
Justo después de que la ONU enmendara la plana al Vaticano por su indulgencia con los casos de pederastia en el clero, los Legionarios de Cristo han pedido perdón por los «gravísimos e inmorales abusos» perpetrados por su fundador, el mexicano Marcial Maciel.
«Queremos expresar nuestro hondo pesar por el abuso de seminaristas menores de edad, los actos inmorales con hombres y mujeres adultos, el uso arbitrario de su autoridad y de bienes, el consumo desmesurado de medicamentos adictivos y el haber presentado como propios escritos publicados por terceros», sostiene en una petición oficial de perdón el movimiento católico, en la que expresa también su «solidaridad» con las víctimas. La congregación ultraconservadora, que gozó de la simpatía y la protección de Juan Pablo II, entona el mea culpa y lo hace de forma descarnada, sin remedios lenitivos.