Rajoy se ofrece a «dialogar» con Pérez Rubalcaba sobre la reforma del aborto
El presidente se extraña de la postura actual del PSOE y la que tuvo cuando gobernaba.

Rajoy, a su llegada a la sesión de control al Gobierno.
La polémica de la reforma de la ley del aborto vivió ayer el primer rifirrafe parlamentario entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. Mariano Rajoy defendió las líneas maestras del anteproyecto gubernamental y mostró su extrañeza por la postura actual del líder de la oposición y la que mantuvo durante las diferentes legislaturas
Recordó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó la actual norma de 2010 solos y sin que esa propuesta apareciera «en el programa electoral» para modificar «una ley que aprobaron ustedes y que venía avalada por el Tribunal Constitucional».
Rajoy aseguró que el anteproyecto de interrupción voluntaria del embarazo es, «en lo sustancial», una vuelta a la norma de 1985 que tenía un «consenso general» y preguntó a los socialistas por qué esta ley era buena cuando estaban en el Gobierno y «es mala cuando la cambiamos nosotros». «Tiene una vara de medir muy extraña», le comentó el presidente del Ejecutivo.
Matices
El jefe del Ejecutivo insistió en que la reforma del aborto es una vuelta a la primera ley española al respecto, pero con matices: que la mujer menor va a tener que informar a sus progenitores o tutores y la despenalización del aborto. Empero, entre estos matices destacados, el presidente del Gobierno omitió la no inclusión del supuesto de malformación, que sí estaba en la ley de 1985.
No obstante, Rajoy hizo un pequeño matiz en su discurso. Abrió la posibilidad de cambios con el PSOE, algo bastante complicado teniendo en cuenta las posturas antagonistas de los dos partidos. «Yo estoy dispuesto a hablar, dialogar y acordar. A lo que no estoy dispuesto es a que usted pretenda prohibir a este grupo parlamentario legitimado por las urnas a presentar un proyecto de ley», indicó.
Por su parte, Alfredo Pérez Rubalcaba cuestionó a Mariano Rajoy el cambio legislativo que plantea el Ministerio de Justicia porque supone un alejamiento de las normativas vigentes de los países de nuestro entorno. «La ley actual nos homologa a Europa y ha conseguido que se bajen los abortos», espetó el líder del PSOE al jefe del Ejecutivo, a quien acusó de cambiar una ley de plazos, en donde deciden las mujeres, a una de supuestos, donde «deciden otros».
Además, acusó al Ejecutivo de favorecer solo a las clases más pudientes, ya que son las únicas que van a poder acceder a una clínica en otro país donde se aplique una ley de plazos mientras que en España se va a «condenar» a las mujeres a una ley de supuestos. «No haga distinciones entre ricas y pobres. No sacrifique la libertad de las mujeres por un puñado de votos de la extrema derecha», apuntó Rubalcaba.
«El Irak de Rajoy»
Por su parte, la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, dijo ayer que la reforma del aborto «es la guerra de Irak» y «la gota que colma el vaso» para los ciudadanos españoles con respecto a la acción del Gobierno de Mariano Rajoy.
«La reforma del aborto se está convirtiendo un poco en la gota que colma el vaso, lo que en otro momento político fue la guerra de Irak», dijo Valenciano en una conferencia sobre derechos sexuales y reproductivos en la Eurocámara, en la que volvió a denunciar la reforma de la ley del aborto en España.
La candidata del PSOE a las elecciones europeas afirmó que el Ejecutivo «toma decisiones con una falta absoluta de sensibilidad, de empatía» y que la reforma del aborto «ha sido el colmo».
Según Valenciano, «en la historia de los países hay decisiones que pueden cambiar completamente el rumbo de las sociedades, momentos que cambian radicalmente la suerte de un pueblo».
Para la número dos del PSOE, «la derecha española, con el modelo basado en la austeridad, ha utilizado la crisis como coartada para recortar un modelo social» y la sociedad española «está hastiada».