Descubren que las turbinas de los aerogeneradores originan relámpagos
. . La investigación de la Universidad Politécnica de Cataluña servirá para prevenir averías en los parques eólicos .
Investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) han demostrado que existe una relación directa entre el movimiento de las turbinas eólicas y la generación de relámpagos.
El grupo de investigación de Rayos, Electricidad Atmosférica y Alta Tensión de la UPC, dirigido por el profesor Joan Montanyà, ha demostrado que el movimiento de las turbinas de los aerogeneradores de los parques eólicos crea descargas eléctricas, que, en determinadas condiciones atmosféricas, desencadenan relámpagos.
El descubrimiento, publicado en las revistas Journal of Geophysical Research y Nature (Research Highlight), puede facilitar la prevención de averías en los parques eólicos, que conllevan millones de euros en pérdidas a las empresas energéticas a causa de los rayos.
El trabajo lo han llevado a cabo Joan Montanyà y Óscar Van der Velde, ambos de la UPC, y Earle R. Williams, del Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Según ha informado la UPC, cualquier estructura elevada bajo condiciones atmosféricas propicias puede generar rayos ascendentes, incluso los aviones son capaces de generarlos, porque la altura y el movimiento son dos factores que facilitan este fenómeno.
La punta de la pala de un aerogenerador se mueve a unas velocidades de varias decenas de metros por segundo, pero hasta ahora nadie había demostrado la relación que existe entre el movimiento de las turbinas de los aerogeneradores y el desencadenamiento de descargas eléctricas.
El grupo de investigación de la UPC, mediante su red de detección de rayos ‘Lightning Mapping Array’, situado en las Tierras del Ebro, ha podido detectar emisiones de descargas eléctricas provenientes de aerogeneradores que se repiten periódicamente y con duraciones que van de los pocos minutos a más de una hora.
Este descubrimiento será, según la UPC, «muy útil, porque abre la puerta a la descripción del fenómeno y, por tanto, a establecer posteriormente sistemas de prevención».
Aunque son cotidianos, los rayos son todavía uno de los fenómenos atmosféricos más desconocidos.