Diario de León
Publicado por
Manuel Alcántara
León

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No se puede estar en la cárcel y asustado. Cuando sufrimos cualquier clase de infortunio dejamos de temerlo y se produce algo parecido a la liberación, pero lo mejor es no tener miedo por el regreso del pasado, ni vergüenza por su vuelta, como le ocurre al Molt Insoportable señor Pujol. El genio de la hipocresía está dándonos a todos un ejemplo de cómo sobrellevar los vaivenes del azar. Si le conoce Zenón de Citium le pone un piso para se mude de Queralbs. Al hecho, pecho. Ha adquirido un suéter blanco mientras los militantes de Convergencia afirman estar de luto por su confesión, convencidos de que dañará al partido en mucha mayor escala de la que admite la dirección. ¿No es admirable que haya alguien imperturbable cuando las amenazas aparecen por todas partes? Oriente Próximo, que está demasiado cerca, ha reabierto las viejas heridas entre Clinton y Obama, el Gobierno de Kiev sigue destruyendo blindados rusos y Bruselas exige al Kremlin el cese inmediato de las hostilidades.

«Lengua sin manos, ¿cómo osas fablar?», se lee en el Cancionero. Habría que preguntárselo también a nuestro ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que aunque no era ningún niño cuando fue elegido, se le han acumulado los calendarios últimamente.

El verano está siendo anómalo, según los meteorólogos. Unas nieblas bajas, que los pescadores de mi tierra llaman ‘taró’, que es vocablo que no viene en el diccionario, no deja ver ni las pateras más repletas, pero todavía hay quien duda del cambio climático. Yo, que dudo de todo, creo que lo que se están moviendo son los mapas. La reforma territorial en Francia ha disminuido el número de regiones. Antes había 22 y se han quedado en 13. Lo ha logrado el ministro socialista Manuel Valls, después de batirse con la oposición de derechas y de izquierdas. Se supone que la merma permitirá un ahorro anual de 12.000 millones de euros, que no está mal, ya que nadie está bien de dinero, excepto algunos ex altos cargos. De lo que estamos colosal es de amenazas.

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