Diario de León

Altos cargos del PP reclaman el cese del consejero de salud de Madrid

El consejero de Sanidad deMadrid, Javier Rodriguez.

El consejero de Sanidad deMadrid, Javier Rodriguez.

Publicado por
Álvaro Soto | Madrid
León

Creado:

Actualizado:

«Mi prioridad es recomponer las relaciones maltrechas con los profesionales del sector. Me dejaré la piel, sin ellos el sistema no puede funcionar. Tenemos que ser cómplices». Puede sonar a broma, pero la persona que pronunció estas palabras es la misma que, solo diez meses después, se ha referido de esta manera a la auxiliar contagiada de ébola Teresa Romero: «Para explicarle a uno cómo se tiene que quitar o poner un traje, no hace falta un máster. Pero indudablemente, uno puede tener más capacidad de aprendizaje que otros». O peor aún: «Tan mal no debía estar para ir a la peluquería a depilarse».

El autor de todas estas declaraciones es Javier Fernández, un médico de profesión de 70 años que apareció en la Consejería de Sanidad de Madrid como bombero y puede marcharse como pirómano. Fichado para apaciguar la ‘marea blanca’, sustituto de Javier Fernández-Lasquetty, que cayó por su intento fallido de privatizar la sanidad regional, Fernández llegó al cargo avalado por su condición de galeno.

De hecho, tras el polémico Lasquetty, el consejero fue bien recibido por el sector, que veían en él a un hombre más abierto al diálogo que su predecesor. Pero en apenas cinco días, los de la crisis del ébola, Fernández ha dilapidado esta buena imagen no solo entre los profesionales sanitarios, sino también entre los miembros de su partido, que ayer no se limitaron a respaldarle. En muchos casos, exigieron su dimisión o su cese.

La parlamentaria del PP por Ciudad Real Carmen Quintanilla reclamó su dimisión. La diputada regional canaria Mayte Pulido aseveró que «sus palabras, sus frases y sus actitudes han sido lamentables». El diputado por Lugo y portavoz de pesca del PP en el Congreso, Joaquín García Díez, tachó su actuación de «infumable». El más duro, sin embargo, fue el socialista Manuel Martínez, alcalde de Becerreá, pueblo natal de Teresa Romero, que lo llamó «miserable, ruin y sinvergüenza político».

Menos tajante, sin embargo, fue la persona que debe decidir directamente el futuro político de su consejero. El presidente de Madrid, Ignacio González, aseguró que Javier Rodríguez «no estuvo afortunado», y «él mismo es consciente de ello», pero por ahora, elige no cesarlo, quizá a la espera de que se resuelva esta alerta sanitaria. También el Gobierno central evitó desautorizar a Rodríguez.

tracking