Las ONG que actúan en Liberia y Sierra Leona piden material y profesionales
La verdadera batalla contra el ébola no se libra en el Carlos III de Madrid, en Atlanta, Dallas u Oslo. El combate cuerpo a cuerpo se disputa en Sierra Leona, Guinea y Liberia, donde se han superado los 9.000 contagios y las muertes rebasan las 4.000. Una pelea de centenares de cooperantes de todo el mundo, apoyados por aún más trabajadores locales, intentan acabar con esta enfermedad. Pero es un enfrentamiento desigual. Mientras el virus del ébola sigue causando estragos en poblaciones grandes y pequeñas, las ONG carecen de lo más básico. «No hay material para tanto enfermo. No tenemos trajes», comenta Teresa González. Esta cooperante sevillana de Médicos del Mundo es una recién llegada a la base que la organización tiene en Koinadugu, un distrito cercano a la frontera con Guinea, y que hasta el momento se había librado del contagio.
Empero, los primeros casos han llegado. Personas que huyen de los distritos adyacentes buscan refugio y necesitan ser atendidas. Darles soporte vital básico con una seguridad mínima que por el momento falta. «Es necesario material, pero falta porque los países están comprando mucho y aquí no llega», explica González.
Oxfam Intermón centra sus esfuerzos en el epicentro de la crisis: Liberia, el país con más casos registrados. Más de 4.200 infectados y una tasa de mortalidad superior al 60%. Mamudu Salifu, director de la ONG en el país, asegura que están «muy lejos de controlar la situación».
Médicos sin Fronteras ha solicitado que intervengan los ejércitos de los países occidentales. «Tienen gente preparada para ataques con armas químicas, biológicas y nucleares, y deberían enviarlos a estos países para formar a gente», asegura la responsable de la Unidad de Emergencias, Teresa Sancristoval. «Nos faltan gente y recursos», asevera.