Romero seguirá aislada hasta descartar que el virus permanece en otros fluidos
Está «supercabreada» porque el periodo de seguridad puede alargarse «más de un mes».

El doctor José Ramón Arribas.
Ha vencido la infección, pero todavía no puede ver a su familia y sus amigos. Teresa Romero deberá permanecer en aislamiento hasta que sus doctores lo digan. Aunque su carga viral en sangre ya es cero -eso dijeron cuatro análisis PCR consecutivos-, todavía es posible que el virus del ébola permanezca en otros fluidos de su cuerpo. Y solo cuando desaparezca de todas las pruebas se acabarán los trajes de protección individual del personal sanitario que la atiende, la habitación con presión negativa, los dobles guantes y la reclusión. En definitiva, se acabará la sexta planta. «Las últimas noticias que tengo es que puede que vaya para largo, puede que más de un mes», explicó Teresa Mesa, que ejerce de portavoz del matrimonio.
Romero recibió esta información ayer y, según Mesa, se la tomó con pesar. «Está supercabreada», aseguró, tras haber hablado con Javier Limón, el marido de la auxiliar de enfermería. Tras 17 días de ingreso hospitalario, aislada, esperaba que junto a la noticia de su curación llegase la de su traslado fuera de la sexta planta. «Se había hecho a la idea de que iba a salir», contó Mesa. De momento, el matrimonio sólo ha podido comunicarse a través del teléfono.
«Aún no han podido verse», afirmó Mesa durante una entrevista telefónica. Mientras Romero siga en aislamiento su marido no podrá visitarla -«no puede entrar nadie en la habitación a excepción de los que la atienden», explicó-, pero la portavoz espera que en algún momento puedan verse, aunque sea a través de una pantalla.
«Una vez que todos los fluidos corporales analizados sean negativos se podrán retirar las medidas de protección», explicó el doctor José Ramón Arribas, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del hospital Carlos III y parte del equipo médico que la trata. Fue él, precisamente, el responsable de transmitir la noticia de que Romero cumplía con los requisitos que establece la Organización Mundial de la Salud para considerar que está curada del ébola. Aun así, matizó ayer, permanecerá en aislamiento hasta que tengan «la seguridad de que no hay restos de virus en sus fluidos».