Diario de León
Publicado por
rosa villacastín
León

Creado:

Actualizado:

La noticia de que Teresa Romero está limpia del virus del ébola no puede ser más alentadora para una población que se creía a salvo de este tipo de males, pero sobre todo para los investigadores, para esos médicos y enfermeras que aún a riesgo de contraer la enfermedad exponen su vida a diario, sabiendo como saben que les puede ocurrir lo mismo que a la auxiliar del enfermería del Carlos III de Madrid. Unos profesionales de cuya valía, preparación y generosidad todos o casi todos tenemos constancia, porque incluso no se les permite seguir investigando enfermedades como el ébola que se ha cobrado la vida de miles de personas en Africa, por falta de medios económicos. Una situación que debería hacer recapacitar seriamente al gobierno de la Comunidad de Madrid que preside Ignacio González, sobre si la política de privatizaciones emprendida en su día por Esperanza Aguirre, es lo que demandan los ciudadanos o se trata simplemente de favorecer a unos cuantos empresarios de la salud.

Nadie con dos dedos de frente puede oponerse a que los hospitales, los centros de atención primaría, la sanidad en general se gestionen y se gestione bien, sin que por el camino se quede un solo euro. Y es que los usuarios de lo público estamos deseosos de que en vez de nombrar a políticos sin experiencia, nombren a expertos que sepan donde hay que recortar para evitar que el sistema se colapse.

En Madrid no hemos tenido suerte con los consejeros de Sanidad, que sobradas muestras han dado de su ineficacia a la hora de gestionar lo público. Interesados como estaban todos ellos en favorecer a quienes les podían asegurar su futuro profesional una vez que abandonan los aledaños del poder.

Dice el marido de Teresa, que a la angustia de saber que su mujer podía morir, se sumó la de comprobar cómo le estaban atacando quienes tenían la obligación de velar por su salud. Una situación rocambolesca que nunca debería haberse producido, y que demuestra la escasa sintonía que tienen algunos políticos con los ciudadanos de a pié.

tracking