El 25% de las operaciones de estética es un aumento de mamas
Las operaciones de cirugía estética descendieron entre 2009 y 2013 entre un 15 y un 18%. Esta caída no se debe a una falta de demanda por parte de los pacientes, sino a la combinación de dos factores que van de la mano: la crisis económica y el intrusismo. La falta de dinero ha provocado que las personas que desean un cambio estético retrasen la cirugía hasta que tengan más dinero en los bolsillo. Por eso, han decidido durante estos cuatro años acudir a métodos más baratos. Y ahí es donde entra el intrusismo que denuncia la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora (Secpre). «No se puede dar un taller de botox el fin de semana en Barcelona y estar el lunes operando», aseguró el doctor Miguel Chamosa, presidente de esta sociedad científica. «Somos mil médicos especializados y, en cambio, hay 9.000 profesionales haciendo cirugía estética», recalcó.
Regulación
Por este motivo, la Secpre reclamó al Gobierno que regule el sector como ha sucedido en Bélgica, donde solo pueden trabajar los profesionales que tienen la especialidad en un sector que en 2013 facturó más de 304 millones y realizó cerca de 65.000 intervenciones quirúrgicas. Unas cifras recogidas en ‘La realidad de la cirugía estética en España 2014’, informe que ha actualizado los últimos datos que databan de hace cuatro años. El estudio revela un cambio de tendencia en las operaciones estéticas. En 2009, la principal operación era la liposucción; ahora es el aumento de mamas. Se realizaron 16.111 el año pasado, lo que supone un 24,8% del total de las operaciones.
A continuación, se sitúan las desbancadas liposucciones (11.803, un 18,1%); la blefaropastia o la cirugía de los párpados (6.581 operaciones, un 10,1%); los rellenos con grasa autóloga, extraída del propio cuerpo (4.494, un 6,9%); las rinoplastias (4.362, un 6,7%) y la combinación del aumento de mamas y su elevación (se realizaron 3.970 operaciones, un 6,1% del total).
Por otra parte, el 87,8% de las operaciones fueron practicadas en mujeres y el 12,2% a hombres, unas cifras muy similares a las del anterior informe.