EL ABANICO
Arruga bella
C omo cada año por estas fechas la revista Telva organizó su gran noche de la moda en el Teatro Real de Madrid. Un encuentro al que no podían faltar y no faltaron algunas de las caras más conocidas de nuestro papel cuché: Jaime de Marichalar (muy molesto con quiénes hacen especulaciones sobre las tendencias políticas de su hijo Froilan); Nieves Alvarez, Judith Mascó, Juncal Rivero, Miriam Ungría, Pilar González de Gregorio, Marta Robles, Carmen Lomona, Josemi Rodríguez Sieiro, Amelia Bono y su esposo Manuel Martos, Cary Lapique y su hija Caritina Goyanes, Lola y Benito Suárez, Bertín Osborne , Susana Griso y Ana Botella entre otros muchos.
El motivo de la cita no era otro que entregar la T de Telva a dos grandes diseñadores: Adolfo Domínguez y el noruego Peter Dundas, así como a Sofía de Habsburgo, por su labor en favor de los más necesitados.
A Adolfo Domínguez se le entregó porque gracias a su esfuerzo, a su imaginación, a su impulso empresarial puso a Galicia y a España en el mapa de la moda mundial con su ya mítico eslogan «la arruga es bella». Y a Peter Dundas, por su trabajo como director creativo de Emilio Pucci.
Sorprendió gratamente que la cena se sirviera en un escenario por el que han desfilados los más grandes del «bell canto».
Un lugar al que difícilmente se puede acceder pero que en esta ocasión levantó el telón gracias a los buenos oficios de Olga Ruíz, la directora de Telva , que cada año pone el listón más alto para hacer de su fiesta una de las mejores de cuantas se celebran en Madrid, en la que las señoras lucen sus más caras y espectaculares joyas. La mayoría de la firma Suárez, y entre las que hay que destacar las que lucían Sofía de Habsburgo y su hija Larissa, o la presentadora de la velada la bella Alejandra Rojas.
Como es lógico en un lugar de tanto prestigio musical como es el Teatro Real de Madrid no podía faltar la intervención de la soprano Viviana Rojas y del barítono Juan David Gonzalez, así como de la pinista Madalit Lamazares.