El papa pide a los cardenales que no acepten «injusticias»
Francisco saluda a Benedicto XVI durante el nombramiento.

Benedicto XVI y el papa Francisco se saludaron en el Vaticano.
El papa exigió ayer a los cardenales que no acepten «injusticias» ni siquiera las que «podrían ser beneficiosas» para ellos o para la Iglesia durante la ceremonia de creación de cardenales en la que impuso el birrete y el anillo cardenalicio al arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal española, Ricardo Blázquez.
Entre los nuevos 20 purpurados, cinco de ellos no electores en un eventual cónclave, también está el obispo de David (Panamá), José Luis Lacunza, nació en Pamplona en 1944.
Durante su discurso en la basílica de San Pedro, en una ceremonia en la qur también a estado presente el papa emérito, Benedicto XVI —que tuvo ocasión de saludarse amistosamente con su colega argentino— Francisco advirtiódo de que los sacerdotes no pueden sucumbir a la «ira», aunque reconoce que al pastor que vive en contacto con la gente «no le faltan ocasiones para enojarse».
«Esto no es aceptable en un hombre de Iglesia. Aunque es posible entender un enfado momentáneo que pasa rápido, no así el rencor», alertó. Por ello, les recordó que la «caridad» es la única que libra a los hombres del «peligro de reaccionar impulsivamente, de decir y hacer cosas que no están bien; y sobre todo libra del peligro mortal de la ira acumulada, alimentada dentro de uno, que le hace llevar cuentas del mal recibido».
Asimismo, llamó a los cardenales a ser «magnánimos», «bondadosos», «dóciles» y a no aceptar las «injusticias». Por ello, les dijo que cuanto mayor es «la responsabilidad en el servicio de la Iglesia, tanto más hay que ensanchar el corazón, dilatarlo según la medida del Corazón de Cristo».