Cosas de aquí y de allá
Viaje sin retorno a Marte
‘Mars One’, proyecto de una fundación holandesa, prepara una misión sin retorno para establecer en 2025 una colonia permanente en el planeta rojo.

Vista general del proyecto de asentamiento.
Mars One, el proyecto creado por una fundación holandesa que prepara una misión sin retorno a Marte para establecer en 2025 una colonia permanente en el planeta rojo, no está exento de críticas y algunos detractores consideran poco ético que este viaje sea solo de ida. El cofundador del proyecto e inspirador de la aventura Mars One, Bas Lansdorp, dijo que esas críticas vienen «normalmente de personas que no conocen en detalle» su plan.
Mars One es un proyecto gestionado por la fundación holandesa creada por Lansdorp y el físico Arno Wielders, que pretende enviar en 2018 un primera expedición y a partir de 2025 iniciar una colonia humana permanente y autosuficiente en el planeta rojo.
La primera tripulación con cuatro voluntarios que no regresarán a la Tierra, ya que el proyecto no contempla tecnología de regreso, partirá hacia el planeta rojo en 2024.
Viajarán durante todo un año hasta el cuarto planeta del sistema solar más cercano al sol y que los científicos señalan como el más parecido a la Tierra, aunque su delgada atmósfera es de dióxido de carbono. Está previsto que desde 2025 y cada dos años viajen a Marte otros seis grupos de cuatro tripulantes cada uno. Entre esos futuros tripulantes, un puesto para el que la fundación recibió 202.586 solicitudes, podrían figurar españoles o latinoamericanos ya que hay cuatro en la lista de los 100 candidatos que van a pasar a la tercera ronda de selección.
Son el físico Pablo Martínez, de 37 años, y el técnico de energía solar Ángel Jané, de 39, además de la estudiante boliviana de antropología Zaskia Antelo, de 20, y la profesora brasileña de seguridad pública y diseñadora de acuarios Sara Feliciano da Silva, de 51.
El coste de la aventura se ha calculado en 6.000 millones de dólares para llevar a los primeros cuatro viajeros, más 4.000 millones por cada misión tripulada posterior, según figura en la web de la fundación, que espera conseguir financiación de colaboraciones, patrocinios y de la venta de derechos de propiedad intelectual y los derechos de emisión, ya que la misión será televisada.