COSAS DE AQUÍ
San Martín entró al galope
La castiza iglesia del Barrio Húmedo recibió ayer una nueva imagen de su santo titular, de cuatro toneladas, obra del escultor José Luis de las Cuevas

La laboriosa entrada y colocación de este conjunto escultórico
«La cara de la figura principal me costó porque tenía que reflejar tres cosas: que fuera joven, que fuera romano y que fuera santo...». A ese triple reto se enfrentó José Luis de las Cuevas y el resultado final le satisfizo, a juzgar por sus palabras y por el brillo satisfecho que ayer tenía su mirada, cuando una gran imagen de San Martín a caballo y partiendo su capa con el pobre entró en la iglesia del casco viejo que lo tiene por patrón con ayuda de una grúa municipal y de treinta animosos ayudantes.
De las Cuevas es un veterano industrial leonés a quien la pulsión artística le llegó por dos vías: ser sobrino de Vela Zanetti y una afición innata que le llevó a cursar en su día estudios de Bellas Artes en Madrid. Sus caminos vitales fueron luego otros pero ahora, jubilado, es libre de dar rienda suelta a esas pasiones. «Todo vino por una propuesta que me hizo el párroco dado que yo ya había hecho, hace cinco años, un Cristo para esta iglesia a la que guardo gran cariño dado que aquí fui bautizado. Me pareció bien y lo terminé después de un año de trabajo». De las Cuevas detalla que las tres figuras son de tamaño natural (el caballo mide 1,70 de alzada) y fueron elaboradas con maderas diferentes, «el caballo está hecho en cedro, el romano en cerezo y el pobre en nogal, jugando con tonos y texturas», eso aparte de apliques de cobre y zinc en capa y ropajes.
De las Cuevas ha donado de forma desinteresada este conjunto que se ha ubicado a la entrada del templo, donde se encontraba un viejo confesionario que ahora, desmontado, ha sido convertido en pedestal para esta imagen de Martín de Tours «antes de que fuera santo, cuando sólo era un general que combatía contra los galos», ilustra el artista, mientras el divulgador Juan Carlos Ponga anota: «Fíjate que le da la mitad de la capa porque la otra mitad no era suya, era propiedad del ejército romano». Un conjunto cuya posible procesión está siendo barajada por la Asociacion de Braceros de San Martín y que aún oculta algún otro acertijo. Por ejemplo, el gran parecido que guarda el pobre con el escultor...