FUGADO DESDE EL LUNES
Hallado muerto el chimpancé huido de un zoo de Palma
Ha sido encontrado esta mañana en un depósito de una depuradora
El chimpancé Adán, fugado del zoo mallorquín de sa Coma el pasado lunes, ha aparecido muerto en uno de los depósitos de la depuradora de Sant Llorenç des Cardassar. El cuerpo del simio ha sido descubierto esta mañana, sobre las 7.15 horas, por uno de los operarios de las instalaciones durante una inspección rutinaria, según ha informado el Ministerio del Interior. Su cuerpo flotaba sobre las aguas sucias de la alberca.
Efectivos del Seprona se han personado de inmediato y se han hecho cargo de la investigación. Todo apunta a una muerte por ahogamiento, aunque se está a la espera de la necroxia que efectuará un veterinario del cuerpo.
Adán, un ejemplar adulto de unos 70 kilos de peso, se fugó del zoo el lunes junto a su compañera Eva tras romper los barrotes de la jaula. Los visitantes del zoo se refugiaron en la cafetería de las instalaciones y en el interior de los vehículos del safari, ante el temor a ser atacados. De inmediato se activó un dispositivo para capturarlos, ya que eran considerados peligroso y agresivos. Eva fue pronto localizada y abatida por un tiro, acción que causó gran conmoción en la población y críticas de agrupaciones ecologistas y animalistas.
Desde la Guardia Civil, que participó en el dispositivo de caza, se alegó que "los dardos tranquilizantes solo se pueden utilizar a veinte metros de distancia y su efecto no es inmediato". Según explicaron, Eva "estaba muy nerviosa era de una gran envergadura, así que para evitar desgracias mayores no quedó otra salida que dispararle tres veces".
Adán se dio a la fuga y se le buscaba incluso con un helicóptero. Al no hallarse un solo rastro, se pensó incluso que podría estar escondido dentro del zoo. En este caso, se optó por emplear un "método lo menos lesivo posible" en su captura. Sin embargo, esta mañana se ha encontrado su cuerpo sin vida en la depuradora del municipio.
Adan y Eva eran propiedad de un maganate alemán que se dedicaba a los coches de alquiler, Hasso Schutzendorf. A su muerte los donó al zoo. El cuidador de Adán comentó entonces que era "muy bueno" y que "cuando le daba de comer le acariciaba". Aseguró que "nunca le hizo nada" y consideraba que "se encontraba asustado"”. Hace 15 años, Adán se escapó de la finca de Hasso en Son Sardina y, en su huída, mordió a una agente de la policía, al que arrancó la falange de uno de sus dedos.