Casi 50.000 españoles que apuestan en Internet tienen dificultades para dejarlo
Ocho de cada diez españoles participaron en algún juego de azar durante 2014.

La incidencia del juego problemático es baja por la implantación estatal de las loterías.
De los casi 650.000 españoles que participan en juegos de azar a través de Internet, alrededor de un 7% tiene problemas para controlarse. Están dentro de lo que los expertos denominan «el umbral del juego problemático». No son ludópatas diagnosticados por un médico, pero muestran síntomas de haber perdido la capacidad de dominar sus impulsos. No es solo una cuestión de la frecuencia con la que lo hacen o la cantidad económica que dedican, sino la manera impulsiva de la que participan en esta actividad. El dato contrasta con una incidencia mucho más reducida -de no más del 0,4% entre los adultos españoles- si se analiza la población general, según el informe ‘Percepción Social sobre los juegos de azar 2014’, presentado ayer.
«Entre 30.000 y 50.000 de los jugadores ‘on-line’ están en una situación de riesgo», afirmó José Antonio Gómez Yáñez, sociólogo de la Universidad Carlos III de Madrid y responsable del trabajo de investigación, que ha auspiciado la fundación Codere -dependiente de una de las grande empresas del sector-. Tienen patrones de juego problemático, pero no un diagnóstico médico. «No es muy distinto del que no puede dejar de echarse un cigarrillo a la boca», recalcó. «En tratamiento por ludopatía no sé los números, pero serán unos 2.000 o 3.000», aclaró. En los juegos de azar por Internet, reconoce, «sí tenemos una prevalencia relativamente alta». Pese a que en cifras generales de personas en riesgo en España son más bajas que en otros países de su entorno, en el campo digital no se pueden hacer comparaciones. «Es el único estudio que se ha hecho sobre este ámbito», explicó el investigador.
Dentro del colectivo en el umbral de juego problemático, los autores del estudio también identificaron un repunte de la incidencia entre los menores de 25 años en lo que respecta al juego presencial. «En este caso, la población en riesgo es un fragmento muy pequeño que se centra sobre todo entre menores de 25», apuntó Gómez Yáñez. «Principalmente varones», recalca el informe.
Según los autores del trabajo, la incidencia general -de entre el 0,1% y el 0,4%- del juego problemático no es comparable a la del juego online porque las poblaciones estudiadas son muy diferentes. En la red apuestan menos de un millón de personas, pero cuatro de cada cinco adultos juegan en general. «Más del 80% de la población española participa en algún juego de azar, pero casi todos lo hacen en el Gordo de Navidad», explicó Gómez Yáñez. Según sus datos, tres de cada cuatro españoles de más de 18 años participó el año pasado.
Tanto Gómez Yáñez como José Ignacio Cases, responsable de la Dirección General de la Ordenación del Juego entre 1982 y 1988 -y coautor del informe-, aseguran que uno de los motivos por los que en España la incidencia del juego problemático es baja es por la implantación estatal de las loterías. «Porque hace 300 años que tenemos una lotería, el Estado nos ha acostumbrado a jugar y sabemos que jugando se pierde», afirmó Cases.