El 80% del gasto sanitario está destinado a enfermos crónicos
Sanidad aprobó en 2012 una estrategia para abordar la cuestión cuyo objetivo es garantizar la solvencia del sistema .
El aumento de la esperanza de vida es uno de los logros del siglo XX y la mejora de la calidad vital, aunque el Estado de bienestar también acarree consecuencias menos beneficiosas, como el envejecimiento. La pirámide demográfica española cuenta cada vez con más miembros en su franja superior y con menos en su base y la sanidad pública debe adaptarse a esta realidad.
Actualmente, ocho de cada diez euros del gasto sanitario en España se destinan al tratamiento de pacientes con alguna enfermedad crónica. Es una cifra elevada, aunque hay que tener en cuenta que casi la mitad de la población -unos 20 millones de personas- padece algún trastorno de este tipo. Las personas mayores de 65 años tienen una media de cuatro afecciones crónicas, según un informe publicado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud.
El Ministerio de Sanidad no permanece ajeno a la evolución demográfica española y en 2012 aprobó una estrategia para el abordaje de la cronicidad, incluida en el Sistema Nacional de Salud (SNS). El objetivo de este plan es garantizar la solvencia del sistema a largo plazo y para ello es necesario mejorar la eficiencia de los recursos. «La gestión de la cronicidad es el mayor reto que tenemos enfrente», afirma el presidente de Sedisa, Joaquín Estévez.
Uno de los proyectos que buscan adaptar la Sanidad a las características demográficas es la estratificación, que consiste en localizar a la población en riesgo y adecuar los recursos a las necesidades de los pacientes. «Este sistema se ha implantado con éxito en trece comunidades autónomas y se espera que para finales de este año todas lo utilicen», explica la responsable del plan Carmen Arias, quien no puede detallar el éxito con datos «porque los tienen los distintos territorios y todavía no nos hemos reunido con ellos».
Todos los representantes de los distintos sectores participantes en la elaboración del informe (directivos, médicos, pacientes, industria y enfermeros) celebran la implicación del Ministerio que dirige Alfonso Alonso y aplauden su labor como coordinador de los distintos territorios. No obstante, coinciden en que queda mucho trabajo por hacer.