COSAS DE AQUÍ
‘Magia en las pisadas...’
La Junta Vecinal de Ciñera de Gordón aprovecha la restauración de sus pasos de cebra para llenarlos con versos de Rayden, Leiva y Ajo

‘Lo mejor no ha pasado ni está por venir, está pasando’ es uno de los nueve versos escritos en las calles de Ciñera
Corría el mes de octubre de 2014 cuando los pasos de peatones de varias calles de Madrid amanecían inundados de poesía. Boa Mistura, un grupo de cinco jóvenes multidisciplinados cuya raíz está en el graffiti, fueron los culpables del proyecto al que denominaron Madrid, te comería a versos.
Prácticamente un año después, Ciñera de Gordón toma el relevo de Boa Mistura para realizar su particular versión del movimiento y poetizar los nueve pasos de cebra de la localidad.
«Hace un tiempo fui a Madrid y allí descubrí los pasos de cebra cargados de versos, obra de Boa Mistura, y me empeñé en que algún día estuviera en mi pueblo», explica la vicepresidenta de la Junta Vecinal de Ciñera de Gordón, Ángela Moro.
De este modo, con la necesaria restauración de los pasos de cebra de la localidad gordonesa como pretexto, la junta vecinal consiguió añadir al clásico cebreado blanquecino una serie de frases cargadas de trasfondo para hacer «que caminar por Ciñera aporte un toque de optimismo al día a día».
En concreto son nueve los versos que de pueden leer. Siete de ellos son idénticas a las del proyecto madrileño, versos del rapero Rayden —David Martínez—, de la micropoetisa Ajo y del cantante Leiva —ex miembro de Pereza—: Perdona rápido, agradece lento, Estás en mi lista de sueños cumplidos, Que la línea que más cuides sea la de tu sonrisa, Lo mejor no ha pasado ni está por venir, está pasando, Magia en las pisadas... y A veces reír es lo más serio.
«Las dos frases restantes —Hazme el amor, pero el de tu vida y Permítete brillar como una estrella— me las encontré en una servilleta», apunta Ángela.
Si los madrileños Boa Mistura definían la acción original como «un acto de amor de artistas y poetas para humanizar nuestras ciudades», Ángela da un paso más allá y califica la remodelación de los pasos de cebra de Ciñera de Gordón como «un acto de vandalismo sentimental».