Cinco hombres y cuatro mujeres dirimen el asesinato de Asunta

Rosario Porto, la madre de Asunta Basterra, en una imagen de archivo.
Asunta Yong-Fang hubiera cumplido hoy 15 años. Pero el dichoso destino ha querido que el mismo día que recuerda su nacimiento comienza el juicio por su asesinato. Un crimen que removió el estómago de la opinión pública desde que su cuerpo apareciera en una pista forestal de Teo (La Coruña) el 22 de septiembre de 2013. Un homicidio que pronto acaparó la atención mediática por el cóctel de hechos e indicios, algunos muy escabrosos, que ha nutrido la escena de su muerte desde entonces.
En la mano de cinco hombres y cuatro mujeres, integrantes del jurado popular elegido ayer tras una ardua preselección que incluso demoró tres meses el inicio de la vista, estará sentenciar el asesinato. Estos ciudadanos anónimos dirimirán si los padres de la niña de origen chino y únicos imputados, Rosario Porto y Alfonso Basterra, quienes se enfrentan a 20 años de prisión, son declarados culpables o no culpables. Para una sentencia condenatoria la ley precisa una mayoría mínima de siete de los nueve votos, mientras que el veredicto que declararía su inocencia requiere cinco votos.
Un caso con mucha miga
Con este marco, un juicio donde los sentimientos y el estado de ánimo de este tribunal no profesional jugará un papel destacado, las estrategias de acusación y defensa serán determinantes para captar al jurado y lograr sus fines.
Aunque el imaginario colectivo da por condenados a los acusados, llegar o no a esta conclusión tendrá su miga. En el camino de los indicios existen bastantes incógnitas y los hechos directos, en este caso, no se pueden dar por probados de antemano.
En primer lugar porque los imputados no reconocen el asesinato de su hija y sus defensas están dispuestas a dar la batalla —que logren o no colocar su coartada será otra asunto—. En segundo término porque el juicio que se celebrará en los juzgados de Santiago de Compostela se espera largo, un mes. Tiempo en el que pasarán a declarar nada menos que 134 personas, entre testigos y peritos —también de parte—.