La madrina de Asunta tiene la clave
Las acusaciones creen que la declaración de María Isabel Véliz, con quien pasó su último verano la niña, aclarará muchos interrogantes sobre la trágica muerte.
«Érase una vez una familia feliz; una mujer, un hombre y un hijo. Un día la mujer fue asesinada. El hombre quiso tomar represalias de la persona que mató a su mujer (Anna) pero él también murió, porque intentó tomar represalias pero el hombre malo mató a John, el marido. Su cuerpo está en el parque de la Alameda y su espíritu también». Este relato lleva la firma de Asunta Basterra, lo publicó en un blog que creó meses antes de ser asesinada. La investigación, tras hallar el cadáver de la niña de 12 años, trató de leer entre líneas. La Alameda era el parque preferido de Francisco Porto, el padre de Rosario y abuelo por tanto de Asunta. Apareció muerto en su casa en julio de 2012. Hacía un año que había enviudado. Su relación con la pequeña de origen chino era la de un abuelo que sentía devoción por una niña -todos coinciden- sobresaliente. La llevaba todos los días al instituto Rosalía de Castro y raro era la vez que no daba un par de vueltas a la Alameda. Evidentemente, la detención de Rosario Porto acusada del homicidio -la imputación pasó a ser luego por asesinato- de su hija y la forma en que fallecieron sus padres despertaron suspicacias. Pero la cosa quedó ahí. No hubo hilo del que tirar.
La muerte de los abuelos maternos supuso un mazazo para la pequeña, más después de la separación de sus padres. Sólo dos figuras seguían ahí, inalterables: su madrina y su cuidadora. María Isabel Véliz y Carmen Amarelle son dos de los testigos que esta semana prestarán declaración. Ellas ayudarán a dibujar un relato de cómo fueron los últimos meses de la vida de Asunta Basterra Porto. Son dos de los 84 testigos, a los que se sumarán 60 peritos, que están llamados a la vista oral.
La madrina de Asunta es una figura clave para el juez Vázquez Taín. Con María Isabel Véliz la niña pasó parte del que fue su último verano.
Esta semana, María Isabel Véliz, mañana, y Carmen Amarelle el miércoles, quizás puedan aclarar por qué unos padres decidieron acabar con la vida de su hija.