La policía pide que las familias restrinjan el acceso de los jóvenes al teléfono móvil
Las nuevas tecnologías han cambiado el acoso escolar, ahora más difícil de identificar.
Nunca se ha hablado más de acoso escolar que ahora y, sin embargo, nunca ha sido tan difícil de detectar. Las nuevas tecnologías, en especial la irrupción de los teléfonos móviles conectados a Internet, han revolucionado la forma en que los adolescentes se relacionan entre sí. Con ellas, además, una parte del acoso ha pasado al mundo virtual, lejos del alcance y de la vista de los adultos. Una situación que preocupa a la comunidad educativa, a las autoridades y a las familias, y que centró buena parte del debate durante unas jornadas sobre convivencia escolar promovidas por el Ministerio de Educación celebradas ayer.
De momento, solo la Policía tiene una postura clara: los menores de 14 años no deberían tener móvil.
«Igual que no pueden beber ni conducir con menos de 18 años, con menos de 14 no deberían tener móvil», aseguró Esther Arén, delegada de Participación Ciudadana de la Policía Nacional en Madrid. A partir de entonces empieza la responsabilidad penal de los menores de edad —con trece o menos no se les pueden imputar delitos penales—. Sin embargo, reconoció que en la mayoría de casos consiguen estos dispositivos mucho antes.
Prevenir
En ellas, afirmó, los alumnos se enteran por primera vez de que algunos de sus actos pueden ser delictivos. «Para prevenir tenemos que conseguir que estén informados, que sepan donde está el límite», sentenció Arén.
Aunque no hay datos oficiales publicados al respecto, la comunidad educativa comparte la sensación de que en las redes sociales y las aplicaciones como Whatsapp se dan toda clase de situaciones de acoso. Entre otras, participar de insultos, amenazas, humillaciones, intercambio o difusión sin consentimiento de fotografías personales de contenido erótico o en extorsiones. O sufrirlas. «Cuando les explicas que estas cosas son un delito, muchos te dicen que no lo sabían», explicó Arén.
No todos tienen claro que prohibir el móvil sea la medida ni la solución. Los menores de 14 que ya tienen uno son mayoría. Según la nueva directora de la Agencia Española de Protección de Datos, Mar España, la edad media del primer acceso a Internet en España es de siete años, y dos tercios de los menores españoles de quince participan en al menos una red social.