Bergoglio le saca los colores a Europa
El papa recibe el premio Carlomagno y desea un continente «donde ser emigrante no sea un delito» .

El rey entrega al Papa Francisco una edición facsímil de los autógrafos del escritor Miguel de Cervantes. EFE
efe | ciudad del vaticano
El papa dijo ayer que sueña una Europa «donde ser emigrante no sea un delito» y que construya puentes y derribe «muros», al recibir de manos de líderes de instituciones europeas el premio Carlomagno.
Francisco advirtió en un largo discurso de recepción del galardón que la Unión Europea (UE) se está alejando de los principios y valores sobre los que se fundó y explicó sus «sueños» sobre cómo debería ser. La ceremonia se celebró en la vaticana Sala Regia, antecámara de la Capilla Sixtina, ante el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; el del Parlamento, Martin Schulz, y el del Consejo, Donald Tusk, y otras autoridades como el rey de España, Felipe VI, y la canciller alemana, Angela Merkel. «Sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía», fue la frase con la que el papa concluyó su discurso y en la que se resumió su mensaje. Jorge Bergoglio recibió esta distinción por ser «voz de la conciencia» para el continente, según la motivación del premio, por su «mensaje de esperanza y coraje» en unos tiempos «en que tantos ciudadanos europeos están necesitados de orientación».
Los momentos más intensos de su intervención llegaron justo al final, cuando el papa comenzó cada frase con la palabra «sueño» y fue enumerando sus deseos para una nueva Europa. «Sueño una Europa que se hace cargo del niño, que como un hermano socorre al pobre y a los que vienen en busca de acogida, porque ya no tienen nada y piden refugio», dijo. Y continuó: «Sueño una Europa, donde ser emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano».
Y deseó también «una Europa de las familias, con políticas realmente eficaces, centradas en los rostros más que en los números, en el nacimiento de hijos más que en el aumento de los bienes».