CORNADA DE LOBO
El pedito inglé
No tiene ni zorra idea de inglés porque ye de Pola y se escuda además en lo de «Moro viejo no aprende lenguas»; para eso están los hijos, que le salieron todos muy listos y anglicultos. Pero esta vez no estaban cerca para sacarle del brete cuando vió en una cafetería un cartel en el que asoma un perro guapo, canelo él, de trotecillo enhiesto como de jaca jerezana y, a su lado, un medio cuerpazo de mujer... o sea, sólo cadera y piernas torneadas embutidas en unos leggins negros... o sea, ese estilismo urbano de mascota-leggins-deportivas-gente sana y muy sensible ante el maltrato animal... o sea, carnet de identidad de urbanitas guapos... o sea, ideal.
El cartel anunciaba algo para el día 11: «III Pet Runner», ostrás, y debajo, en chiquito, «Ciudad de León»... aaah... ¿y?... ¿lo qué?... ¿esu qué ye?... ¡corredor con mascota, ignorante!, le dijo el colega que le esperaba al fondo con su cafelito y maltratando el periódico, ¿tú no sabes lo que es el running?... no, ¿ye necesariu?, además de meterte el inglés por el culo, ¿no podrían al menos traducirlo debajo?, ¿tanto desprecian al español?... ¿y por qué no ponen también León City?, ¿no se obligan a ello usando sólo el inglés?...
Octavito estaba allí y al salir echó un reojo al cartel, pero no le aterró tanto la chulería de ese inglés plasta, como lo aberrante de firmar el cartel instituciones públicas y el propio ayuntamiento que, debiendo velar por el patrimonio de nuestra lengua, patrocinan este nuevo pedito inglé que se tira el pijo por dárselas de modelno, de contextualizado en lo global y perfumado en tendencias. Añadió Octavito que ya el año pasado elevó «vía registro» una queja formal al consistorio y, a lo visto, puto caso le hicieron. Toma inglés, sólo inglés, paletismo provinciano para regodeo de guiris que se alegran al ver que aquí no tenemos una lengua decente ni tan chula como la suya.
Lo desmoralizante, concluyó, es que esta carrerita de perros empañolados y dueños despañolados se propone como clamor contra el maltrato animal, pero no titubea en maltratar la lengua española, la lengua madre... y eso es como cagarse en la propia cuna.