ROSA MARÍA San Martín Barcenilla Presidenta de la asociación Simone de Beauvoir
«Nos seguirán agrediendo mientras exista el machismo»

Rosa San Martín, junto a un panel de la exposición sobre Simone de Beauvoir. SECUNDINO PÉREZ
carmen Tapia | león
«Todavía no podemos permitirnos bajar la guardia. Hay mucha desigualdad». Rosa María San Martín acaba de relevar a Encina Gutiérrez al frente de la Asociación Simone de Beauvoir, que cumple treinta años de vida, los mismos que se conmemorar de la muerte de la filósofa existencialista (París 1908-1986). La asociación leonesa que lleva su nombre le rinde homenaje como pensadora y escritora «de vital importancia» con una exposición cedida por el Instituto Asturiano de la Mujer y una conferencia a cargo de Isabel Morant Deusa, catedrática de Historia Moderna de la Universidad de Valencia.
Aunque la situación y la consideración de la mujer ha mejorado mucho en los últimos años «seguimos viendo que la desigualdad es patente en el terreno laboral, en la brecha salarial, las mujeres son las que recurren a trabajos de tiempo parcial y tienen más dificultades para la promoción dentro de las empresas», asegura San Martin, que señala a la casa, la crianza de los hijos y la ayuda a las personas dependientes como las dificultades para «la promoción en las empresas».
La crisis ha afectado más a las mujeres que a los hombres. «Cada vez hay más mujeres pobres porque dependemos de las pensiones de viudedad y tenemos los peores trabajos».
La legislación ha dado un impulso a las políticas de igualdad. «La ley integral contra la violencia de género fue importantísima, pero no se aplica» porque no hay un verdadero «cambio social». «Las leyes son importantes, pro lo más importante es que haya estrategias y políticas para eliminar los estereotipos que se tienen de la mujeres. Mientras exista el machismo que considera a las mujeres de segundo orden, el maltratador va a pensar que puede agredirnos».
Para acabar con los roles que separan, San Martín insiste en la necesidad de concienciar a sanitarios, jueces y medios de comunicación» para presionar al Estado «para que la formación sea constante».
La asociación nació en 1987 con la inauguración de una casa refugio para mujeres maltratadas «porque existía un vacío para atender a las víctimas de violencia machista». En la casa, por la que pasan al año una media de 20 mujeres, acoge a los hijos de las víctimas. También disponen de un centro de día con asesoría legal y psicológica, por el que pasan 120 mujeres al año; y un centro de menores por el que pasan anualmente 58 niños y niñas. «Gestionamos todos estos recursos y luchamos por la igualdad. Estamos en las plataformas que hay en León para la igualdad de mujeres y hombres».