Liberan a un joven tras dos años secuestrado
El adolescente, en estado de inanición, sufría palizas de su padre a diario La casa estaba blindada para que no pasara el sol.
m. sáinz pardo | madrid
¿Qué pasó realmente en aquella casa de la calle Mirador en un barrio acomodado de Rivas Vaciamadrid? ¿Por qué el Juzgado Mixto número 3 de Arganda del Rey ha dejado libre y sin medida cautelar alguna al padre que, según la Guardia Civil, secuestró y encerró a su hijo durante dos años en condiciones infrahumanas y al borde de la inanición? ¿Por qué nadie tomó medidas contra el presunto secuestrador cuando hace tres años su mujer y sus dos hijas fueron liberadas de una reclusión similar? El ‘caso Rivas’ se ha llenado de incógnitas solo horas después de dejar a todo el mundo boquiabierto. Los agentes encontraron al adolescente en tal grado de desnutrición, deshidratación y desorientación que los servicios paramédicos que participaron en la operación tuvieron que asistirle de inmediato. La víctima apenas pesaba 43 kilos y narró a los agentes que llevaba dos años de cautiverio con continuos maltratos físicos y psicológicos.
Palizas diarias
Recluido todo el día en un habitáculo, sin apenas comida y con el agua racionada. Sus lesiones y un lamentable estado de salud confirmaron su versión. La víctima detalló que hacía catorce meses que su progenitor ni siquiera le dejaba poner un pie en el rellano de la escalera. La casa, desde luego, parecía una mezcla entre una cárcel y un estercolero. El domicilio estaba blindado con rejas, aluminios y maderas, que hacían imposible una fuga y tampoco dejaban entrar la luz. En el interior, el caos. Estaba repleto de trastos inservibles, de muebles viejos recuperados de vertederos y de basura. «Basura por doquier», según los guardias civiles que le liberaron y que relataron que eran casi imposible moverse por el interior del inmueble entre tanto desperdicio.
Esos mismos agentes explicaron que la investigación se inició hace solo unos días, cuando la víctima envió un mail a la dirección atencionfamiliaymujer@policia.es, alertando sobre su situación.