León prueba terapias contra el virus ébola
El modelo de conejo deI Ibiomed ha servido para comprobar con éxito la eficacia de un fármaco frente a cepas del VIH, ébola y otros virus. Un potente grupo de investigación internacional cuenta con León para sus ensayos.

Javier González Gallego y María Jesús Tuñón, autores de la investigación. JAVIER SUÁREZ-QUIÑONES
carmen Tapia | león
Los investigadores del Instituto de Biomedicina (Ibiomed) de la Universidad de León han participado en una investigación multinacional que demuestra en animales que un nuevo fármaco, el AR-12, puede ser de utilidad para el tratamiento de infecciones por diversos virus como el sida y el ébola por lo que se abre el camino para que se inicien los ensayos clínicos.
El potente grupo de investigación internacional ha contado con el Ibiomed, dirigido por Javier González Gallego, para probar la eficacia del AR-12, un fármaco dirigido frente a cepas resistentes de sida, ébola y otros virus. Los investigadores norteamericanos recurrieron a León por los resultados de los experimentos que se llevan a cabo en el laboratorio que dirige la investigadora María Jesús Tuñón con un modelo de conejo modificado genéticamente para el estudio de las enfermedades hepáticas. Miembros del equipo del Ibiomed son coautores de un artículo que acaba de publicar una prestigiosa revista internacional —Journal of Cellular Physiology— en el que bajo la dirección de un importante investigador norteamericano (Paul Dent, de la Virginia Commonwealth University en Richmond) han colaborado científicos de la Universiad de Nueva Gales del Sur (Australia), el Instituto de Investigación sobre Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos, la Universidad de Arizona, la Universidad de Buenos Aires, una multinacional farmacéutica y el Ibiomed de León.
En el ensayo se demuestra la posible utilidad de un nuevo fármaco llamado AR-12 (OSU-03012) en el tratamiento de cepas resistentes a otros fármacos tanto del virus del sida, como de los virus del ébola y de la gripe, entre otros. La investigación en León ha durado año y medio, tiempo en el que se han estudiado los mecanismos moleculares de acción del fármaco en cultivos celulares y modelos animales. «Los resultados obtenidos indican que podría ser de enorme interés para, por ejemplo, utilizarse en combinación con los cócteles de inhibidores de proteasas que se emplean en el tratamiento del sida, permitiendo reducir las dosis de estos últimos y la posibilidad de efectos secundarios indeseados», explica la investigadora leonesa María Jesús Tuñón. El fármaco estaría ya en situación de comenzar a desarrollar ensayos clínicos para probar su efectividad.
Los investigadores de León han observado que el fármaco AR-12, cuando se utiliza en combinación con ciertos medicamentos, interfiere en los procesos de replicación de los virus mediante la inhibición de unas proteínas llamadas chaperonas. «Cuando se inhiben las chaperonas se inicia un proceso denominado autofagia, un mecanismo implicado en la degradación de proteínas y orgánulos de las células que puede ser importante en la patogenia de algunas enfermedades», explica María Jesús Tuñón. Este mecanismo evita que el virus pueda asumir el control de la célula infectada. En el estudio, los investigadores han observado que una amplia gama de chaperonas son diana del AR-12.
El modelo de animal de conejo de la Universidad de León está preparado para la investigación de los virus, por eso los investigadores norteamerianos querían saber si ese mismo fármaco sirve para combatir el ébola. El grupo de investigación del Ibiomed ha participado en la investigación comprobando en un modelo animal de hepatitis aguda que el AR-12 mejora la supervivencia y suprime el daño hepático causado por el virus de la enfermedad hemorrágica del conejo (RHDV).
«Otros grupos participantes en este estudio colaborativo han comprobado en cultivos celulares que el fármaco protege de forma efectiva frente al virus ébola y suprime las cepas del VIH resistentes a los medicamentos de forma significativamente más eficaz que cualquiera de los tratamientos antivirales aprobados actualmente, dado que presentan menos toxicidad y efectos secundarios».
Los resultados abren la vía al inicio de los ensayos clínicos para comprobar los resultados de los laboratorios.