CORNADA DE LOBO
Maestros fuera
Morirán lentamente las universidades... y no tardando... sobrevivirá alguna, pero como supercentro tecnológico más que como centro de docencia directa al ser ya posible matricularse y asistir a clase o a prácticas de laboratorio aun viviendo a seis mil kilómetros... la educación online irá devorando estos sistemas educativos por estar viejos; fueron ideados en el XIX para formar a élites, a ricos y a intelectuales y con ese objetivo básico se sigue. Es el saber convertido en religión que repite y enseña cosas que después sirven de nada en la vida real o en el oficio de cada cual.
En estas cosas insiste una personalidad de las ciencias de la educación, Roger Schank, profesor de psicología y de ciencias de la computación en las universidades de Standfor, Yale y hoy en la Northwestern de Chicago. Se le supone, pues, ducho en la materia. No entiende que aún no se implanten en los bachilleratos materias como programación o ciencias medioambientales, si por ahí van las salidas profesionales... para eso se estudia, ¿no?
Hoy la educación corre y vuela por otras aulas, otros pupitres encendidos y con colorines. Gracias a una pequeña pantalla, en el lóbrego y exiguo cuarto de un joven japonés o uruguayo pueden caber hoy todas las bibliotecas del mundo, todo el cine de la historia, todos los cátedros o averiguadores... en fin, toda la ciencia... y su cuota de males y delirios irracionales o razonables. En ese pupitre rinconero y anónimo es donde puede un rapaz averiguar códigos herméticos de física cuántica o cómo fabricarse una bomba letal a base de dentífrico y abono de las plantas para explotarla en una sinagoga o en la mezquita más cercana.
Y dentro de poco, los ministros de Hacienda tendrán orgasmos presupuestarios al sustituir a maestros por pantallas baratas y algoritmos. Créelo, todos estaremos un día conectados... al fisco, al hospital, al coche, al miedo... el oficio de maestro/educador ya no será tan necesario, se virtualizará... incluso los libreros desaparecerán (los «amazones» ya te ponen hoy en dos horas el libro en casa; y con descuento para joderles y extinguirles más rápido).