La cocina suspira por el hielo seco
El hielo picado triunfa en la hostelería. La nieve carbónica, debido a que es un gas y no hielo real, se utiliza para cócteles y granizados en los que burbujea ofreciendo espectáculo. Su utilización llega también a la alta cocina para soprender con asombrosas presentaciones como una espesa niebla sobre un plato de comida.