Diario de León

RETRATOS CALLEJEROS

El cómico agitador que come de lo que le da la huerta

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carmen tapia | texto

jesús f. salvadores | fotografía

Es complicado ‘vender’ su teatro. La apuesta que hace Alfredo Escapa por el arte contemporáneo lo deja casi siempre fuera de los círculos de la programación oficial. «La gente lo entiende muy bien, pero algunos programadores no. Hay circuitos muy cerrados y herméticos».

El actor leonés de 44 años, integrante junto a Marta Alaíz del colectivo ‘somospeces’, dejó la interpretación de teatro clásico para apostar por un espectáculo que surgió tras el 15-M. En la fotografía para este retrato posa con el vestuario de su último espectáculo ‘Télépathie’, función en la que el público es el protagonista. «Nosotros sólo somos proponedores de lo que va a suceder. Nos encontramos en un ágora, no en el escenario típico del teatro contemplativo. Nuestra propuesta es que todos compartamos conocimientos».

Acción, empoderamiento y relaciones con el público. Una apuesta arriesgada de la que vive con dificultad. Come de los productos que dan la huerta y la granja de animales que tiene en la Sobarriba. «Me autoabastezco», dice. Los talleres de teatro que imparte le ayudan a llegar a fin de mes. «Es buscarme mucho la vida», dice.

Escapa se formó en la primera promoción de la Escuela de Arte Dramático de León, en el año 1990. «Después, he seguido ampliando conocimientos de forma autodidacta».

Mantiene relaciones artísticas con compañías gallegas y la suiza de activismo de agitación teatral L’Alakran.

Escapa no para. Quiere reflexionar sobre las ideas de ciudadanía. «Mando convocatorias para residencias artísticas y festivales, pero el funcionamiento es diferente. Vivir de esto es complicado. Los espacios no son claros nos utilizan a los artistas para rellenar programación de forma gratuita».

Su pareja artística, Marta Alaíz, es también su pareja en la vida real. «LLevamos haciendo teatro desde el año 90. De la actuación no se puede vivir. Ser mileurista sería un lujo. Si no comiese de la huerta me sería complicado comprar esos productos».

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