Diario de León
Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

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Hay cazurros... y cazurras... el cazurrismo se mama y lo cazurro mandó y manda... esta es la Cazurrandia bendita con su maldita cazurrancia... cazurrete es el leído (acaba de funcionario o tendero) y cazurrángano es el ceporrete (acaba mandando)... está lo cazurrés, que es a la vez gentilicio o disimular el orgullo terco... y queda también la cazurrez, pero esa exige dos tomos.

Resígnate, eres cazurrés... o cazurresa... y nunca saldrás de ese cepo.

Los cazurreses, lógicamente, habláis el cazurrés, lengua en la que cada palabra tiene al menos dos significados para que nunca se comprometa la propia conveniencia... el ejemplo más claro es el verbo arrimarse que, significando acercarse o juntarse, aquí lo usáis justo para lo contrario, para alejar o espantar, diciendo a menudo «arrímate pallá», ¡¿pallá?!, y con ceño fruncido generalmente, «¡arrímate pallá!», una frase síntesis que debería figurar como el verdadero lema del escudo oficial de León por ser aviso a navegantes y por resumir como ninguna el individualismo que os persigue y debilita, así como lo mal que os cae el vecino, el concejo, la cooperación... y hasta la caricia, coño, que tu madre se pasó todo su largo noviazgo diciéndole a tu padre «arímate pallá» y, ya de casados, «no enredes»... aunque antes, al menos, suavizaban el corte con una erre dulce, «arímate pallá»... pero es que ahora recalcáis esa erre, mal síntoma.

En ninguna parte de España despenalizaron como aquí la palabra por la que sacas pecho en marcas o pancartas, cazurro. Les sigue significando rudo, terco, no fiable. Pero como hoy rotulas todo en inglés, puedes traducirte y llamarte stubborn, despistarás, pero no delires, sabes bien que cazurro es el que se esconde tras la sebe, el que aplaza respuestas y disimula su interés, el que pone en su buzón «Al vecino, ni tocino», el que se inventa un rango para librarse de hacenderas, el que «desprecia cuanto ignora», el que en vez de ayudar estorba, el que prefiere criticar a discurrir, el que oculta y desconfía... y quizá entiendas así lo que os pasa a los socialistas cazurros, a los populares cazurros, a los leonesistas...

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