Un martillo para romper barreras
El alcalde de León, Antonio Silván, recoge el premio que concede Amidown al Ayuntamiento de León por favorecer la integración Veinte personas con síndrome de Down han realizado prácticas en el Consistorio.

Antonio SIlván, besa a Aitor en presencia de Eva, con el martillo solidario, y el presidente de Amidown José Manuel Sánchez . MARCIANO
carmen Tapia | león
El alcalde de León, Antonio Silván, se comprometió ayer a seguir trabajando para eliminar barreras físicas y psicológicas y «romper el sufrimiento». También apostó por trabajar para conseguir que las personas con síndrome de Down tengan derecho a voto. Consolidó el apoyo del Ayuntamiento para la formación laboral de los jóvenes de la asociación. A través de este convenio 20 alumnos han realizado prácticas como auxiliares administrativos en dependencias municipales para favorecer la incorporación en el mercado laboral. En las aulas de Amidown León, en el colegio Cervantes —espacios también cedidos por el Ayuntamiento—, se forman cerca de 70 alumnos.
Esta colaboración ha llevado a Amidown a reconocer al Ayuntamiento de León con el ‘Premio Martillo Solidario rompiendo barreras 2017’ que otorga la asamblea general «por su apoyo, compromiso y colaboración para contribuir a la igualdad de oportunidades».
En el acto, celebrado en la sede de Amidown, el presidente de la asociación, José Manuel Sánchez, explique que «con este acto queremos hacer visible cuál es nuestra función trabajando con personas con Síndrome de Down o con discapacidad intelectual para que cada día tengan un mayor inclusión en el mundo educativo y estabilidad social y laboral para que se puedan realizar como cualquier otra persona».
En el acto, al que asistieron jóvenes con síndrome de Down y sus familias, también participaron la subdelegada del Gobierno en León, Teresa Mata; el delegado de la Junta, Guillermo García, y concejales del Ayuntamiento de León.
«Espero poder trabajar de camarero», dijo Aitor en el acto delante de las autoridades. «Me gustaría vivir independiente con mi novio», afirmó Eva, una joven de 18 años.
En Madrid, la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, llamó a romper los estereotipos y prejuicios sobre esta discapacidad, que a su juicio aún existen.