SOCIEDAD
Sin dolor gracias al veneno del alacrán

alejandro ernesto
Con 71 años, Pepe Casañas, un campesino cubano, presume de una salud de hierro, sin dolores de ningún tipo, gracias a la picadura de alacrán, cuyo veneno, además de ser inocuo, contiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias. «Me empezaron a doler los huesos, la artritis, y me ayudó a asentarme», cuenta Pepe.