«La Virgen no está para gracias baratas»
El papa proclama santos a dos de los tres pastorcillos de Fátima que aseguraron ver a la Virgen hace cien años.

El papa, durante la ceremonia de proclamación en Fátima. MAURIZIO BRABANTTI
efe | fátima
El papa Francisco describió en Fátima a la Virgen como una «maestra de la vida espiritual» que no puede ser «una ‘santita’ a la que se acude para conseguir gracias baratas», en el mensaje que pronunció desde el santuario de Fátima durante la bendición de las velas. Desde la capilla de las apariciones, Francisco alejó la idea de una imagen de María «como deteniendo el brazo justiciero de Dios listo para castigar».
El papa Francisco proclamó ayer santos en una ceremonia en Fátima a los dos hermanos pastorcillos, Jacinta y Francisco, que junto con su prima Lucía aseguraron que presenciaron las apariciones de la Virgen hace 100 años.
Al inicio del acto, el obispo de Leiria-Fátima, António Marto, pidió al papa que inscribiese a Francisco y Jacinta en el libro de los Santos y después hizo una breve presentación de la biografía de los dos niños.
Posteriormente, el pontífice leyó la tradicional fórmula, pero esta vez de manera excepcional la leyó en portugués y no en latín.
«Tras haber largamente reflejado, invocado varias veces el auxilio divino y escuchado el parecer de nuestros hermanos en el episcopado, declaramos y definimos como santos a los beatos Francisco y Jacinta Marto, los inscribimos en el Libro de los Santos y establecemos que en toda la Iglesia ellos sean devotamente honrados entre los santos», proclamó Francisco en portugués.
Durante la procesión que abrió la ceremonia, las reliquias de Francisco y Jacinta, que murieron con 9 y 10 años, se colocaron junto al altar con la imagen de la Virgen.
El santuario acogió a medio millón de peregrinos de 55 países, atraídos por la visita del papa con motivo del centenario de las apariciones marianas a tres pastorcillos portugueses y la canonización de dos de ellos.
El obispo de Leiría-Fátima, Antonio Marto, ofreció el dato de la procedencia de los peregrinos al final de la homilía, cuando tuvo palabras de agradecimiento al pontífice por su visita al santuario y al que calificó como «peregrino entre los peregrinos».
«Estáis en vuestra casa», le dijo el prelado al papa, a quien transmitió «el abrazo y afecto de todo el pueblo católico».
Los rosarios elaborados por varias fábricas para conmemorar el centenario de las apariciones y la visita del papa están agotados en todas las tiendas aledañas al santuario.