CORNADA DE LOBO
Tacón de aguja
Ariana Grande... ¿la conocías antes de esa masacre en Mánchester?, nos preguntó uno a uno Octavito... ¿cómo te libraste de estar en el coro de los 182 millones de gentes que la siguen en solo una red social?... ¿escuchaste alguna vez alguna de sus canciones y, si es así, reparaste en sus letras?... ¿ni oíste noticia sobre ella?... ¿en qué onda vives?... ¿cómo no sabías que esta nena es todo un fenómeno de poderosa influencia en adolescentes y jóvenes de medio mundo, un portento de la tele y la canción que empezó a los 14 y, ahora que tiene 24, hace pasar un río de dinero por su camerino cada tarde?... ¿Ariana Grande?... cosa de críos, diréis, otro mundo, claro... pero hay mundos poderosos que están en este mundo... y ni os enteráis.
En estos casos hay que rezarle al dios Google y ahí se apuntó presto Peláez, que es un hombre a un ipad pegado... caramba, exclamó, esta rapaza tiene más entradas (casi cien millones) que muchas celebridades históricas juntas... trece veces más que Napoleón, noventa más que la reina inglesa Isabel, el doble que el papa Francisco... ¿pero qué aporta esta nena a la humanidad para que se le multipliquen así los ecos por todo el planeta?...
Pedimos fotos de la criatura y Peláez abrió el torrente... Octavito miró, remiró... ¿hay alguna en la que no exagere el aire de cocotte de compañía o no enseñe braguita?... ¿y esos taconazos de aguja de vedette loba?... ¿por qué hay que carrozar así a una niña haciéndola escuela de Gatita Megapija que imitan millones de niñas?... si para un moro salafista y tocho una mujer sin burka es incitación a la lascivia, no es extraño que el yihadista tarao vea a Ariana y devotas como símbolos de una sociedad depravada que ya hace normal la barra de labios y las pestañas postizas en la mochilita de preescolar... dicen además sus bases que la cantante lucha por el empoderamiento de niñas y mujeres... rápido, medalla, tenemos aquí a una gran activista del feminismo-espectáculo... y de lo sano, pues insiste en que hay que odiar a los gordos tras hacerse vegetariana hace un rato... Octavito, atónito: ¿y qué hago?, ¿procede pellizco o guantazo?...