El amor romántico es sólo una invención
El profesor Iñaki Piñuel alerta en su nueva obra sobre las cinco trampas en las que caen los enamorados.

El amor romántico es, a juicio de Iñaki Piñuel, una invención. JESÚS DIGES
ximena hessling | madrid
«El amor romántico no existe», sostiene el profesor de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), Iñaki Piñuel, quien considera que la educación sentimental que reciben los jóvenes a través de las novelas, las películas o las canciones no puede ser más contraria a la naturaleza del amor. Piñuel publica Las cinco trampas del amor , editada por La Esfera de los Libros, en el que derriba el mito del amor basado en el sentimiento y subraya que el amor no es sufrimiento, ni es pasión, ni es maltrato, ni es angustia, ni es un sinvivir. El autor expresa su deseo de ayudar a los lectores a evitar caer en relaciones tóxicas y agrega que «el amor racional como elección es tranquilo, estable y un poco aburrido, cosa que a muchas personas les da alergia oír». Según el investigador, el libro explica por qué fracasan las relaciones amorosas, los mecanismos internos del descalabro y las claves para evitar repetir en el futuro los patrones que originan el 99 por ciento de las crisis y rupturas de matrimonios y parejas.
Los cinco líos amorosos que describe son los del ‘robanovias’, el ‘curioso impertinente’, la ‘misión imposible’, el ‘pagafantas’ y el ‘alma mater’, el ‘donjuanismo’ y el ‘mesalinismo’. En la trampa del «robanovias» una persona se queda enganchada y enamorada de otra que está en relación con alguien de su entorno, como un amigo íntimo, dando lugar al típico triángulo amoroso, responsable de violencia, celos y crímenes. La ‘misión imposible’ es otra de las trampas en las que se ven enredadas las personas, que sistemáticamente se ven atraídas por aquellas que más y mejor las desprecian, las ignoran, las ningunean y las maltratan, precisa el profesor. Otra de las trampas se produce cuando la persona confunde la necesidad de ser necesitado con el amor. Es caso del ‘pagafantas’ y el ‘alma mater’ (la madre nutricia), que son las personas que siempre dan en una relación, sin recibir nada a cambio, y cuanto más tiempo pasa, se quedan más vacías, agotadas y exhaustas.