Los peligros de las dietas de las ‘celebrities’
Los expertos alertan de que en León ya hay niños con diabetes de tipo 2. Los desequilibrios nutricionales generados por las modas y la falta de educación alimentaria están causando cada vez más problemas de salud. La supresión del gluten entre los no celíacos, el consumo de leche sin lactosa en personas tolerantes o las prácticas veganas pueden desencadenar desequilibrios orgánicos..

La actriz Gwyneth Paltrow fue una de las primeras actrices en defender las dietas libres de gluten. JUAN CARLOS HIDALGO
cristina fanjul | león
Suprimir el gluten, acabar con la lactosa, evitar cualquier tipo de proteína animal, ayunar... Las modas alimenticias que llegan de Hollywood tienen consecuencias sobre la salud de los españoles. El veganismo, por ejemplo, tiene sus riesgos. «Cualquier tipo de dieta con déficits nutricionales puede ser peligrosa», destaca la doctora María Ballesteros, que subraya la importancia de respetar una dieta equilibrada. «El metabolismo es lo que gastamos en el día a día. Si tenemos una composición corporal en la que el 30% sea grasa y el resto es músculo, en el momento en el que perdamos peso, lo haremos en grasa, pero también en músculo». Rechaza la creencia de que las dietas veganas sean perjudiciales, pero advierte de que hay que saber mucho para hacerlas bien, puesto que suelen conllevar déficit en proteínas y vitamina B12. «Desde el punto de vista metabólico, resulta complicado acumular músculo y si a eso le unimos el hábito del sedentarismo, puede que engordemos en lugar de adelgazar», explica.
María Ballesteros, especialista en endocrinología y nutrición del Caule, pone la voz de alarma en las modas que en los últimos años han asaltado el tipo de alimentación de los españoles. Estas tendencias, llegadas de Estados Unidos en su gran mayoría, reivindican la supresión de ciertos componentes al considerar que pueden resultar nocivos o bien que su ingesta podría conllevar ganancia de peso. Sin embargo, Ballesteros recuerda que se trata de un concepto equivocado que puede provocar problemas de salud. No hay más que estudiar los datos de la Encuesta Nutricional Española, que revela que el 34,3% de la población de la provincia tiene sobrepeso, y un 22,1% de los leoneses es obeso. Uno de los últimos problemas a los que se enfrentan los especialistas es a la supresión del gluten en personas que no sufren celiaquía y que buscan con ello perder peso. «El problema es que estas personas no suelen comenzar a tomar fruta y verdura sino que consumen madalenas sin gluten. Así, destaca que un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard ha establecido una relación entre las dietas libres de gluten y un aumento en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, la forma más común de esta patología. Más de 400 millones de personas en el mundo padecen este tipo de diabetes y se estima que el número de afectados en 2040 ascienda a 642 millones. María Ballesteros destaca que cada vez hay más niños entre 12 y 14 años con diabetes tipo 2 en León y recuerda que esta enfermedad provoca a largo plazo ceguera, enfermedad cardiovascular, insuficiencia renal, amputaciones y puede potenciar muchos tipos de cáncer.
Asimismo, la médico endocrino alerta de que la eliminación del gluten en la dieta no está justificada en personas tolerantes a este compuesto y subraya que los alimentos que contienen la proteína proporcionan beneficios sobre la salud de las personas que no son intolerantes. Y es que el consumo de cereales con gluten aporta y minerales, energía y ayudan a equilibrar el azúcar en sangre, además de ser bajos en grasa.
Lactosa
Parecido problema surge con la lactosa, a la que se ha convertido en sospechosa en numerosos problemas digestivos. Sin embargo, María Ballesteros advierte de que cuando se comienza a hacer restricciones de cualquier tipo de alimento, el efecto en la edad adulta es problemático. «La lactosa se ha convertido en el malvado de los últimos tiempos y si bien no es imprescindible, es la mayor fuente de calcio que tenemos», precisa. Y es que, según ha advertido la Fundación Española del Aparato Digestivo, el autodiagnóstico de la intolerancia a la lactosa puede ser perjudicial para la salud. «Si dejamos de consumir lácteos es posible que disminuyamos la cantidad de lactasa, la enzima encargada de digerirlos, y si queremos introducir de nuevo alimentos ricos en lactosa, los vamos a tolerar peor.
Más estrés y medicinas
Así, según la Asociación de Intolerantes a la Lactosa de España, en la actualidad entre dos y cuatro de cada diez españoles sufren una intolerancia a la lactosa, el 10% es sensible al gluten y 1 de cada 100 es intolerante a esta glicoproteína. Sin embargo, cada vez son más los españoles que dejan de consumir alimentos con gluten o lactosa bajo la creencia de ser intolerantes sin diagnóstico médico, cuando en realidad el problema podría ser otro. Y es que, detrás de la práctica del autodiagnóstico de intolerancias alimentarias suele haber, según aseguran los expertos, un mayor consumo de medicamentos, altos niveles de estrés, un excesivo consumo de alimentos procesados y condiciones medioambientales perjudiciales como la contaminación o el consumo de metales pesados.