«¿Cómo va a renunciar a la nacionalidad un niño de siete años?»
Esa era la pregunta que se hacía Arsenio Tascón después de oir del consul español que los niños de la guerra habían renunciado a su nacionalidad al salir de España. El leonés, nacido en Orzonaga, aseguraba que de la guerra no entendía más que perseguían a su madre y que había dos grupos que se pegaban entre sí. «A mi padre lo cogieron en la frontera de Francia y lo llevaron a un campo de concentración. A mi pobre madre no le quedó mas remedio que mandarme para Rusia, para ayudarme, pues ella no tenía trabajo». Su padre desapareció y a su madre, que tuvo que viajar a Uruguay, tan sólo la vería en una ocasión. Salió de su pueblo con siete años en burro cuando el frente nacional se acercaba demasiado a la montaña leonesa. De ahí a Barcelona desde donde partió a Francia, a un campo de concentración, y de allí, junto otros mil ‘niños de la guerra’, a Rusia, donde acabó sus días...