Las donaciones invisibles de León
El establecimiento de Tejidos Humanos procesó y preservó el año pasado 3.439 elementos tisulares. El número de donantes se incrementó hasta los cien, de los cuales 28 aportaron las muestras en vida

Imagen de una de las cámaras del Estabecimiento de la Fundación Tejidos Humanos de la Clínica San Francisco. DL
cristina fanjul | león
Tendones, huesos, córneas, membranas... El tejido osteotendinoso es a día de hoy uno de los más utilizados, con aplicación clínica en diversas especialidades como la cirugía ortopédica y traumatología, la neurocirugía o la cirugía maxilofacial. La actividad de implante de este tipo de injertos ha experimentado en los últimos años un incremento considerable. En España, y según los datos recogidos por la Organización Nacional de Trasplantes en 2015, se implantaron un total de 17.973 unidades de tejido osteotendinoso en más de 11.000 pacientes. El establecimiento de Tejidos Humanos de la Fundación Clínica San Francisco recibió el año pasado cien donaciones, fruto de las cuales procesó y preservó un total de 3.439 tejidos, de los que el 83% fueron válidos para su implante. Según explica la responsable de la entidad, Elena Vuelta, 72 de los donantes había fallecido, mientras que otros 28 aportaron el tejido en vida. En el caso de los donantes fallecidos, ocho fueron donaciones únicamente de tejido ocular, cincuenta de tejido osteotendinoso y 14, multitejido.
Y es que, en el caso de los tejidos ocurre como con la donación de órganos. En algunos casos, es posible hacerlo en vida. Los especialistas explican que en ciertas ocasiones los pacientes que van a recibir una donación pueden convertirse al tiempo en donantes. Así, inciden en que la esponjosa de la cadera, por ejemplo, puede ser retirada cuando se recibe una prótesis de cadera por artrosis. Y es que el hueso es el mejor fertilizante para la reconstrucción de este tipo de tejido en operaciones de cirugía protésica, para la rehabilitación de fallos o carencias óseas.
Elena Vuelta subraya que a partir del sistema musculoesquelético pueden ser procesados y preservados diversos tipos de tejidos con distinta finalidad terapéutica. Es el caso de injertos de hueso estructural, hueso de relleno, tendones y fascia, entre otros. «Esta gran variabilidad conlleva la necesidad de definir procedimientos diferentes para su procesamiento, acondicionamiento, preservación y evaluación, todos ellos debidamente validados, con el fin de asegurar las condiciones óptimas de seguridad y calidad de los injertos en el momento de ser liberados para su distribución», precisa.
La responsable de la Fundación hace hincapié en que el correcto cribado serológico y microbiológico de los donantes, la adecuación de los procedimientos de recogida de las muestras de evaluación, el acondicionamiento y transporte desde el centro de obtención hasta su llegada al establecimiento de tejidos, son también «puntos de control críticos». Asimismo, explica que la donación de tejidos es menos conocida que la de los órganos sólidos, si bienresulta capital puesto que cerca de 17.000 personas precisaron de un implante de tejido en España en 2015.