La ciencia que revolucionó la vida de León
El desarrollo científico del último siglo cambió radicalmente la vida de los leoneses. La traída y la potabilización del agua acabó con el andancio y el descubrimiento de la penicilina impulsó la economía con la instalación de la única fábrica de producción de antibióticos de España. Pero hay más...

Pozo en León. DL
carmen tapia | león
El descubrimiento de la penicilina, además de un hito médico para combatir las infecciones, supuso un impulso al desarrollo económico de León con la instalación de la única fábrica de antibióticos del país. La traída y la potabilización de aguas terminó con el andancio leonés, ese bajón de energía que provocaban las diarreas ocasionadas por las bacterias del agua. La introducción de la vacuna contra la polio fue posible gracias a un ensayo logístico que se hizo previamente con los niños de León. El desarrollo de fármacos para tratar a los animales evita la muerte del 47% del ganado bovino, el 35% del porcino, el 22% del ovino y el 20% del aviar, lo que permitió la mejora de la cabaña ganadera en la provincia de la mano de una potente Facultad de Veterinaria y una industria farmacéutica que sigue escalando puestos en la economía nacional. Al abrigo de estos avances crecieron crecen León industrias tan potentes como Biomar, Leonfarma, Gadea, Vitatene, Antibióticos, Laboratorios Ovejero, Siva y el grupo Carlier, entre otros. Pero hay mucho más.
El químico leonés Alfredo Negro Albañil, doctor en Ciencias y profesor emérito de la Universidad de León, abordó en la Fundación Merayo, en Santibáñez del Porma, la Influencia de la ciencia en nuestras vidas, un conferencia en la que analizó algunos de los más importantes avances científicos del último siglo. Negro Albañil habló de salud, alimentación, fitosanitarios, sanidad animal, nuevos materiales, electricidad, radiactividad y energía nuclear. «El trabajo de muchos científicos del último siglo, sobre todo, y los actuales, ha contribuido y siguen contribuyendo a aumentar la calidad y cantidad de vida».
Más de 120.000 científicos se pasan la vida dentro de un laboratorio en España para buscar nuevas vías de desarrollo y mejorar la calidad de vida de la sociedad. «Se están dejando la piel por 800 euros al mes y habría que rendirles un homenaje».
La propuesta de focalizar en León la influencia de los avances más notables pasa por hacer referencia a la potabilización del agua. En 1804 se hizo el primer sistema de potabilización del agua en Glasgow por John Giibb, con tratamientos de filtración, pero no se hizo purificación de bacterias. En 1880, Pasteur probó que se podía transmitir por el agua gran cantidad de microorganismos y por tanto enfermedades. «Hace 30 años o menos no había traída de aguas y por tanto potabilización en las zonas rurales. El andancio, descripción leonesa a un malestar provocado por las diarreas que las aguas provocaban en el mes de septiembre en las zonas rurales por la contaminación del pozo que se encontraba muy cerca de las cuadras o del estiércol. A la cloración del agua se puede atribuir el 50% del aumento de la esperanza de vida del siglo XX. Los romanos que vivieron en León tenían una esperanza de vida de 30 años. En 2030 los hombres vivirán 83,5 años de media y las mujeres 88,1 años.
En 1952 se abrió la fábrica de Penicilina en León. «Fue una industria muy floreciente, con 1.200 empleados. León se colocó en el mapa de España en un lugar de referencia para la fabricación de los antibióticos», asegura Negro Albañil. Desde ese momento empieza a producir estreptomicina, tetraciclina y correctores para piensos.
Hipócrates ya sabía que la corteza del sauce blanco Salix Alba, contiene salicilina, que tiene un fuerte sabor amargo y calma dolores, fiebre y reumatismos. «La química se ha dedicado a extraer una molécula activa en la naturaleza, concentrarla y separarla de las impurezas, también se puede sintetizar». Toda la aspirina del mundo se fabrica en Langreo, compañía de la que salen 5.500 toneladas al año, la única que Bayer tiene para fabricar el principio activo desde 1922. «Se considera uno de los diez mejores inventos del siglo XX, como la bombilla y el teléfono», afirma Negro Albañil, «pero su popularidad decreció a partir del año 56 con la aparición del Paracetamol y del 62 con el Ibuprofeno».
El primer automóvil de León se vendió en 1908, ochenta años después de que el húngaro Andros Jedilik, inventara el motor eléctrico en 1828. En 1837 el químico Rober Davison creó una locomotora eléctrica y en 1911 se hizo el primer vehículo híbrido, como taxi de Chicago.
Medicamentos y alimentos
En España hay autorizado s 13.535, que suman un gasto farmacéutico anual de 9.362 millones, con un gasto medio de 201 euros por habitante. «Sólo una de las 140.000 moléculas testadas en el laboratorio supera las pruebas exigidas para ser utilizadas para un nuevo fármaco. Se necesitan hasta quince años de investigación y una inversión de 2.000 millones de euros para poner un nuevo fármaco en el mercado», destaca Negro Albañil.
«La ciencia avanza en conjunto, los descubrimientos de unas disciplinas sirven para el avance de otras. Química, física, electrónica, informática, medicina, todo se mezcla dada la complejidad de las cosas. El avance se debe también a la estabilidad política y económica de las últimas décadas en las que no ha habido guerras mundiales y la economía ha evolucionado. Hemos nacido en una buena época, la mejor de toda la humanidad».
La seguridad alimentaria facilita la disponibilidad de alimentos no contaminados. «En los años 60, los ‘bichos’ en las lentejas eran algo común. Una sola la larva en un plato de lentejas y sopa en León provocó una gran alarma en el sistema escolar en Castilla y León». Si no se utilizaran productos para controlar mañas hierbas plagas y enfermedades, la tercera parte de los productos agroalimentarios que se producen en León y en el mundo se perderían por contaminación.