La farmacia, nueva aliada contra la violencia de género
¿Qué tal te van las cosas en casa? Veinte farmacéuticos de León ya han recibido formación para preguntar, detectar y amparar a las mujeres víctimas de violencia de género. La Consejería de Familia de Castilla y León prepara a los boticarios para convertirlos en aliados en la lucha contra la violencia machista. Los próximos cursos llegarán al medio rural

La Junta prepara a los farmacéuticos para que detecten maltrato en usuarias con excesiva frecuentación con síntomas sospechosos. DL
carmen Tapia | león
Acabar con la lacra de la violencia machista necesita el apoyo unánime de la sociedad a las víctimas. No puede haber grietas que permita al agresor pasar desapercibido. El sector sanitario es clave para detectar y amparar a las personas que sufren maltrato. Médicos y enfermeras tienen ya sus protocolos de actuación. Ahora se suman las 320 farmacias de León, un importante eslabón en la atención sanitaria a los que la Consejería de Familia de la Junta de Castilla y León está formando para que sepan cómo gestionar el caso si sospechan que una de sus usuarias es víctima de maltrato. «No son muchos los casos, pero sí hemos sospechado alguna vez cuando alguna mujer entra en la farmacia», explica Lara Ardua, del Colegio de Farmacéuticos de León.
Las sospechas pasan por la reiteración de visitas a la farmacia para pedir remedios para síntomas físicos sospechosos como heridas, quemaduras, hematomas, fracturas, incoherencias en la descripción del ‘accidente’, ansiedad, baja autoestima, depresión, confusión, miedo, intentos de suicidio, fisuras anales, hematomas en la parte interna de los muslos... «En caso de sospecha hay que atenderla a ella sola, buscar el momento en el que no haya más clientes en la farmacia y usar el tiempo necesario para poder hablar con ella». El siguiente paso es hacer las preguntas facilitadoras. ¿Qué tal te van las cosas en casa?, ¿tienes algún problema con tu pareja?, ¿sientes que no te trata bien?, ¿se lo has contado a alguien?. «Si la víctima no quiere que se sepa no volverá a la farmacia y se irá a otra. Si no se atreve a hablar pero vuelve con los mismos síntomas es porque necesita que la ayudemos, pero nunca podemos denunciar si la víctima no está de acuerdo».
El camino más directo al éxito es no juzgar ni sugerir una ruptura con la pareja, nunca preguntar a la mujer delante de posible agresor. A los farmacéuticos se les enseña que nunca hay que proponer una terapia de pareja o mediación familiar, comprometer la seguridad con consejos personales, decidir por ella o minimizar o justificar la conducta del agresor.
«El primer paso es que ella reconozca que sufre maltrato. También tenemos que estar atentos a los hombres porque aunque hay menos puede haber víctimas masculinas, o que el maltratador reconozca que tiene un problema. En ese caso nuestra misión es darles información de todos los recursos sociales disponibles».
Los responsables del Colegio de Farmacéuticos de León esperan que los profesionales del medio rural participen en los próximos talleres «porque es el medio rural donde la violencia de género está más silenciada».
Los farmacéuticos de toda la Comunidad han firmado un protocolo de colaboración con la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, y la presidenta del Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León, Raquel Martínez para que los boticarios se conviertan en agentes de detección y prevención de una lacra social que se ha cobrado la vida de 819 víctimas oficiales y 44 no oficiales desde el año 2004, con una media de 60 asesinatos al año.
«Las mujeres tienen que saber que los farmacéuticos, a partir de ahora, son un recurso más de ayuda. Vamos a difundir esta campaña en redes sociales, página web y folletos en todas las oficinas de farmacia», asegura Lara Ardua.
Las claves de la violencia
La Ley contra la violencia de género de Castilla y León (13/2010 de 9 de diciembre) contempla la agresión más allá del ámbito de la pareja o expareja y lo extiende a otros como el laboral, familiar, comunitario y social. La violencia de género no son sólo golpes. Otros tipos de maltrato, a veces muy sutiles, son una agresión constante a las mujeres por el hecho de serlo, por ser consideradas por sus agresores carentes de libertad, respeto y capacidad de decisión. Muestras más sutiles de maltrato, pero igual de dañinas, son las violencias psicológica, sexual y económica. Tampoco hay un sólo perfil de maltratador, que utiliza la violencia para mantener su superioridad, control y poder. Todos tienen una característica común: controlar y someter a la mujer.

Farmacéuticos en uno de los talleres organizados en el colegio profesional. COLEGIO DE FARMACEÚTICOS